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domingo, 20 de enero de 2013

Nuevos modelos de negocio en el sector audiovisual: La nube



El cloud computing (computación en la nube) es un modelo de consumo y distribución de recursos informáticos configurables (por ejemplo, redes, servidores, almacenamiento, aplicaciones y servicios) cuyo coste se establece en función del uso que se haga de ellos. En general son recursos altamente escalables que se distribuyen a las empresas a través de Internet. La flexibilidad de la nube permite a las compañías mejorar la distribución y eficiencia del servicio, y reducir y optimizar costes

El mundo está experimentando una transformación digital y móvil, en el que la información está disponible mucho más deprisa y a través de muchos más medios que antes. Como parte de esta revolución los consumidores se han subido al vagón de las redes sociales, en las que muchos confían como principal plataforma para la colaboración. Si a esto se añade la llegada de nuevas posibilidades de análisis, el resultado son cambios que arrasan con todos los aspectos del día a día de los negocios y de la vida de los consumidores. Detrás de estas transformaciones, posibilitando el acceso a servicios ubicuos accesibles desde cualquier dispositivo, está la nube. Los servicios en la nube se suelen clasificar en tres niveles o capas, asociados a diferentes modelos de negocio dentro de ese marco general de pago por uso.

► Infraestructura. Se centra en tecnologías facilitadoras de componentes básicos del 
ecosistema de cloud computing.

 Almacenamiento: provee capacidad para almacenar datos. Amazon, por ejemplo, ofrece servicios basados en su infraestructura como servicio computacional y servicio de almacenamiento. Las modalidades que se utilizan para cobrar por el servicio son principalmente de pago por uso y suscripciones. En la mayoría de los casos, las infraestructuras se organizan como clusters, facilitando las tecnologías de virtualización. 

 Computing: suministra poder computacional. Algunos proveedores como RightScale a menudo enriquecen su oferta con servicios de valor añadido para la gestión del hardware, como la ampliación o la migración. 

► Plataforma como servicio (PaaS, por sus siglas en inglés). Son soluciones que aportan valor añadido (desde un punto de vista técnico y de negocios) y que se basan en una infraestructura sobre la nube. Se distingue entre plataformas para empresas y para el desarrollo. 

 Plataformas para el desarrollo: provee a los desarrolladores plataformas para que escriban sus aplicaciones y suban el código a la nube, donde la aplicación queda accesible y puede ejecutarse como en una web. Los desarrolladores no tienen que preocuparse sobre temas como la escalabilidad del sistema a medida que va creciendo el uso de sus aplicaciones. Un ejemplo destacable es Morph Labs y el Google App Engine, que provee plataformas para el desarrollo y gestión de aplicaciones Grails, Ruby en Grails y Java. 

 Plataformas para empresas: desarrollo, despliegue y gestión en la nube de aplicaciones hechas a medida para compañías. Salesforce, con su lenguaje de programación Apex y Microsoft para su plataforma xRM, permite el desarrollo, despliegue y gestión de aplicaciones a medida en la nube para empresas. 

► Aplicaciones. Es la más conocida porque representa la interfaz con el cliente. Provee aplicaciones al usuario final, distribuidas y gestionadas a través de las capas de plataforma e infraestructura, opacas para el cliente. 

 Software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés): aplicaciones que son totalmente accesibles a través de un navegador de Internet. Las más conocidas son las de Google, que incluyen un amplio catálogo de aplicaciones como procesadores de texto y hojas de cálculo, además de correo electrónico y calendario, todas completamente accesibles a través del navegador web. En el sector B2B (Business to Business) destaca BusinessByDesign de SAP, accesible también en la Web por una tarifa mensual en función del uso. 

 Servicios web bajo demanda: provisión de servicios web rudimentarios bajo demanda. En esta modalidad hay empresas como Xignite y StrikeIron, que ofrecen servicios web alojados en la nube facturados en base a su utilización. 

Ejemplo destacado: COMCAST XFINITY


Un ejemplo que ilustra cómo una empresa puede usar la nube para cambiar radicalmente el servicio que ofrece a sus clientes es Comcast Xfinity. La empresa Commcast es líder en Estados Unidos en el sector de los medios, el entretenimiento y las comunicaciones. Es una operadora de cable y desarrolla, produce y distribuye contenido de entretenimiento, noticias, deporte y otros a audiencias globales. Es también el mayor proveedor de Estados Unidos de vídeo, Internet de alta velocidad y teléfono a hogares y empresas. En el año 2011 puso en marcha una plataforma de televisión basada en la nube, Xcalibur, para ofrecer un servicio de televisión accesible a través de cualquier dispositivo conectado a la Red. Al emplear tecnología IP (Internet Protocol), la empresa puede actualizar su guía y añadir funcionalidades de forma más sencilla y barata. La plataforma basada en la nube permite controlar el contenido en la nube. Facilita la alimentación de vídeo en directo que da servicio a un número creciente y cambiante de dispositivos móviles. Los clientes pueden encontrar contenido hecho a medida de sus necesidades a través de nuevas maneras, como usando una aplicación para el iPad para localizar el contenido, que luego pueden consumir donde, cuando y con el dispositivo que quieran. El servicio, además de la televisión personalizada, combina un motor de búsqueda y aplicaciones para acceder a contenido no televisivo, además de la posibilidad de poder compartirlo a través de canales de las redes sociales. 

1.6.2 Aplicaciones

España es el segundo país por uso de teléfonos móviles inteligentes, por detrás del Reino Unido, según un estudio de Google que ha analizado la penetración de los smartphones en países donde su uso está muy extendido (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Japón). El gigante de Internet destaca también la rapidez de la tasa de adopción de este tipo de dispositivos por los españoles, que en unos meses ha pasado del 33% al 44%, convirtiéndose en la segunda más alta por encima incluso de Estados Unidos. Los españoles, además, se descargan una aplicación cada 16 segundos, un empujón evidente a un mercado que ya factura 60 millones de euros al año. Existe disparidad de opiniones en cuanto a cuales son las aplicaciones más rentables. Según un informe de Millenial Media, Android, de Google, aportaría más a los anunciantes, porque recibe un 56% de las impresiones totales de publicidad (a este resultado contribuye que el sistema operativo está disponible en una amplia gama de dispositivos, con precios para todos los públicos). Detrás le sigue iOS de Apple, el sistema operativo de los dispositivos móviles de este fabricante, que acapara el 28% de las impresiones. Estas, no obstante, van en aumento: el iPad registró un 456% de crecimiento, el iPod Touch el 30% y el iPhone subió un 24%. 

Otro trabajo, realizado por Flurry, asegura sin embargo que para los desarrolladores las aplicaciones para Apple son cuatro veces más rentables que las de Google. Por delante del gigante de Internet estarían incluso las de Amazon, a pesar de que Android es el sistema operativo para dispositivos móviles más extendido del mundo. Si las aplicaciones desarrolladas para el sistema iOS de Apple aportan a su creador un euro por descarga, el mismo número de downloads le valdrían 0,23 euros en la Play Store de Android. Amazon consigue a su vez 0,89 euros para las versiones creadas para el Kindle Fire. Para mejorar estos resultados, Google ha reconvertido su tienda virtual Market en Play Store y comercializa en ella libros y música.

En cuanto a modelos de negocios, hay cuatro principales

► Pago por descarga. Dependiendo del socio elegido para la distribución y facturación, el creador de la aplicación gana entre el 98% y el 25% del precio de venta. La tienda de Apple, por ejemplo, se queda con una comisión del 30%.

► Gratis, financiado por publicidad. El desarrollador suele percibir entre el 60 y el 70% del precio que los anunciantes pagan por insertar publicidad.

► Venta de productos virtuales o freemium. Descargar la aplicación sale gratis, pero algunos de los servicios que presta son de pago, como crédito para hacer llamadas desde Skype o funcionalidades para juegos.

► Suscripción. Se cobra una cantidad fija para acceder al servicio.

Como es habitual, los desarrolladores suelen optar por una combinación de varios de estos modelos, que se pueden complementar con otros. En 2011 el 80% de los ingresos de aplicaciones correspondió a las de pago, el 12% a las gratis financiadas con publicidad y el 5% a las que optaron por el modelo freemium. Algunos expertos estiman sin embargo que en unos 3 años las de pago bajarán hasta el 50%, las gratuitas crecerán hasta el 30% y el resto corresponderá a otros modelos de negocio.

Ejemplo destacado: INSTAGRAM

Instagram, una aplicación para hacer fotos con el teléfono móvil, darles un toque vintage y compartirlas, se creó en 2010. Apenas 18 meses después, y con solo 13 empleados en plantilla, la red social Facebook desembolsó 1.000 millones de dólares para hacerse con ella. El secreto de su éxito no es solo la tecnología en la que se basa, sino el componente psicológico que incorpora, que en sus primeras 24 horas disponible al público atrajo a 25.000 usuarios y a 300.000 en las primeras tres semanas. Pocos meses después sus usuarios en iPhone, el único sistema en el que estaba disponible, sumaban varias decenas de millones. En abril de 2012, cuando estuvo disponible para Android, consiguió un millón de descargas en su primer día. ¿Y el modelo de negocio? 


Pues de momento, ninguno. La aplicación es gratis, no tiene servicio premium, y hasta ahora no ha utilizado publicidad. En la sección de preguntas frecuentes manifestan que su servicio será siempre gratis, pero se plantean cobrar en el futuro por algunas funcionalidades extra, como más filtros, y experimentar con distintos modelos a medida que vayan creciendo. Al final a los fundadores no les ha hecho falta. Facebook vio un competidor que crecía rápido y decidió comprarlo antes de que le pudiese hacer sombra en el negocio de las redes sociales, más allá de las fotos. Y ahora a estas alturas de la vida...no sabemos si facebook está comercializando con nuestras imágenes de Instagram sin consultar con el autor y obteniendo en este caso beneficios. ¿ese es un modelo de negocio?

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