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domingo, 11 de noviembre de 2012

Como evitar convertirte en un mal jefe




Resulta que si se pregunta a la gente, todo el mundo, pero todo el mundo dice que alguna vez en su vida ha tenido un jefe de esos que se les define como malos jefes... de esos que te dicen cuando no puedes más y dices que llevas 15 horas seguidas trabajando. "que me dices, si el dia tiene 24 horas... y la noche 8 más"...de esos....Además muchos de los preguntados aseguran que tener un mal jefe les anuló como persona, les bajo la autoestima y no se han podido recuperar.... Bueno, no será para tanto...pero tener un mal jefe provoca un cierto desánimo que en muchos casos trunca tu propio desarrollo profesional.

Cuando un emprendedor consigue tener éxito en su proyecto no implica que su habilidad  para concretar ideas en negocios vaya acompañada de la capacidad para lograr que los empleados sean ‘colaboradores felices' y ahí empieza el problema. Por regla general estos emprendedores que llegan a ser malos jefes son autoritarios, narcisistas y algo paranoicos. 



Autoritarios porque por regla general les ha costado mucho llegar donde han llegado, y les resulta dificil considerarse una parte del equipo, son los que dan las órdenes y eso genera en sus subordinados un sentimiento de imposición y si consideran que esas órdenes se han dado con cierta agresividad, al final se puede llegar a cierta rebeldia por parte de los subordinados. El narcisismo, afortunadamente no suele darse en el caso de los emprendedores..pero si puede darse en el caso de que un líder haya llegado a ese puesto sin lucharselo, por lo que puede considerar que si se rodea de un equipo mediocre y no brillante no le harán sombra... afortunadamente como hemos dicho antes...esta característica no suele ser muy común en nuestros emprendedores que saben que el éxito de un equipo brillante es su propio éxito. Y por último muchos jefes pecan de ser un poco paranoicos, fiscalizan a su propio equipo, y en muchos casos no les dejan tomar decisiones, o generar nuevas ideas, limitan el potencial de los empleados al desarrollo de actividades meramente reactivas. 

Como no ser un mal jefe? Partimos de la base de que nadie quiere que sus empleados le consideren un mal jefe, así que primero hay que convertirse en líder, hay que ser más tolerante y conseguir que tu equipo sienta verdadera admiración por ti. Que tu equipo sepa que tu eres quien les va a llevar al éxito seguro. Y como te puedes convertir en un líder admirado?
  1. Establece y concreta las metas comerciales. Diseña las estrategias que te permitirán alcanzar esas metas y haz partícipe de ellas a tus empleados.
  2. Promueve la innovación, tanto en productos como en calidad.
  3. Debes resolver problemas y tomar decisiones.
  4. Establece las prioridades y diseña una serie de tareas claves. Asigna esas tareas a quienes sabes que lo podrán realizar.  
  5. Ser un modelo para los demás: Enseñar con el ejemplo es la única forma en que se puede lograr aprendizaje en una organización. Los líderes se comportan como si los estuvieran viendo aún cuando nadie los mira.
  6. Persuadir, inspirar y motivar a otros a seguirte: Si las personas no te siguen entonces no eres un líder. Para lograr que tus compañeros te sigan y respalden es necesario ganar su confianza y respeto.
  7. Obtén resultados: La capacidad de obtener los resultados que se esperan es un factor que determina el éxito del proyecto y que las metas marcadas son alcanzables.
Realiza una continua evaluación de tu equipo de trabajo y genera tu propia autoevaluación. Primero olvida todo el esfuerzo que tu has tenido que hacer para conseguir que tu proyecto de emprendimiento haya tenido éxito, porque entonces no dejarás de comparar lo que te ha costado a ti, con lo que hacen los de tu alrededor, y tu relación de jefe con los empleados será mala, lo que fijo que hace que se baje la productividad. Analiza a tus empleados y piensa que si con lo que sabes ahora de ellos, tuvieras que volver a contratarles a cuantos de ellos no lo harías?. Así te puedes hacer una idea de los parámetros que no funcionan y puedes modificarlos. Y marca muy claramente tus responsabilidades y las de ellos.

Como un segundo paso debes preguntarte "¿qué habilidades especiales tienes que funcionan de manera adecuada para tu negocio?, ¿qué es lo que te gusta hacer en tu negocio y qué es lo que más disfrutas?" Las respuestas te darán la pauta de las habilidades que debes promover entre tu personal y los aspectos que debes cuidar para tener un ambiente laboral armonioso.

Y recuerda que hay 8 cosas que debes evitar si no quieres convertirte en un mal jefe.

jueves, 18 de octubre de 2012

5 maneras de no elogiar pero que parezca que lo haces



El reconocimiento, ese componente del salario emocional que  a menudo se echa en falta en algunas empresas. Realizar un gran trabajo y no recibir una respuesta positiva desmotiva. Así lo acreditan varios estudios en los que se comprueba que las empresas con una cultura de la alabanza son más felices, tienes menos absentismo y  más éxito. Pero para alabar también hay que saber cómo hacerlo y cómo no hacerlo. Estas son las cinco formas de ELOGIAR MUY MAL

1)      Por compromiso: La alabanza no debe ser una obligación. Esto significa que sólo debemos alabar cuando realmente hay una buena razón, algo que seguro pasa bastante a menudo. Lo mismo podríamos decir de las críticas. Es conveniente saber administrarlas. La mayoría de los empleados están cómodos con el feedback, siempre y cuando no se realice como un deber sin sentido.

2)      Elogio sarcástico: Cuidado con la ironía, aunque sea bienintencionada puede causar el efecto contrario del que busca.

3)      Elogio mezclado con crítica: Son muchos los que creen que para decir que algo está mal hay que envolverlo con alabanzas en otras direcciones. Lo único que conseguimos así es que la alabanza parezca falsa, cuando quizá fuera real. Creamos un precedente extraño. Si algún día alabamos esa persona volverá a esperar una crítica.

4)    Hacer distinciones:  En un equipo resulta muy desalentador focalizar las comentarios positivos en un grupo mientras que otras personas son ignoradas sistemáticamente. Esto puede suceder, por ejemplo, con los departamentos comerciales. Tienen una labor más visible que gente que trabaja en la oficina y son susceptibles de llevarse más alabanzas, mientras que el trabajo del resto se da por hecho.

5)       Trivializar: Asegúrate de que los elogios son realmente importantes para quién los recibe y no parte de un asunto superficial.

* Traducción libre del artículo The top five ways not to praise people at work 

8 prácticas para ser un mal jefe



Llevar las riendas de un equipo es difícil. Conseguir un estilo de liderazgo positivo para nuestro equipo es el reto de muchas personas. Sin embargo aún hay muchos errores comunes a todos los grupos de trabajo. Si busca ser un buen manager evite estas prácticas de gestión:
1. Mime demasiado a sus empleados
Si en su equipo hay alguna persona que no cumple con su trabajo, no se lo diga. Es preferible extender plazos, aligerar cargos y reforzarle en su propia decisión que ayudarle a mejorar. El resto de su equipo crecerá como también lo hará
2. Microgestione
Nunca está demás explicar a alguien cómo debe hacer algo, aunque lo deba saber ya. Hacerlo más allá de los periodos de prueba nos lleva a no dejar al euqipo pensar por si mismo. Algo parecido sucede si demandamos actualizaciones minuto a minuto de la gestión del tiempo de cada persona.
3. Promueva a alguien más allá de sus habilidades
Los grandes trabajadores siempre son grandes ejecutivos. Dar responsabilidad a alguien más es una gran manera de ayudar a aprender, y no hay límites para la cantidad de gente puede manejar la responsabilidad o la rapidez con que pueden aprender.  El tiempo para que alguien ascienda nunca es un problema, aunque apenas haya tenido tiempo de asentarse cuando le empujamos a otra tarea.
4. La amenaza es una buena aliada para vivir tranquilo
 Las presiones de la dirección puede ser un reto.  Por eso  nuestro equipo tiene que tener las consecuencias del fracaso (despidos o cierre de  proyectos) siempre en su cabeza.  El equipo va a responder por el cierre rápido de lo que había creído posible, y entonces conseguiremos  la paz mental que siempre quisimos.
5. Obsesión con la jerarquía
Sea claro con quién tiene prioridad sobre quién y qué autoridad reemplaza a otra. Recuerde a la gente de estas realidades en cada oportunidad. El personal subalterno necesita saber su lugar, y el personal superior sentir el peso.
6. Ten cuidado con la inteligencia del equipo
Si los empleados ofrecen ideas dígales que no les pagan por pensar. Muchos retos son precursores del fracaso.
7. Viva en un permanente estado de emergencia
A veces las cosas son urgentes, y la gente tiene que trabajar horas extras o aumentar su enfoque. Así que si usted hace todo lo que una emergencia todo el tiempo, el equipo va a trabajar hasta que la gota, y sobresalir sin fin. Recuerde el mantra: “No, no puedo esperar hasta el lunes”
8. No haga caso de problemas personales
Cuidado con participar en las cuestiones interpersonales en el camino de la productividad. Al final las cosas se salen, ¿por qué participar? Si todo pone muy mal, siempre se puede empezar cerrando la puerta de la oficina.
*Traducción libre de 8 Ways to Be An Awful Manager