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domingo, 10 de abril de 2016

Cinco errores que evitar en redes sociales

Cometer un error en las redes sociales es más fácil de lo que parece y no se soluciona eliminando el mensaje y “ya está”. Los social media funcionan en tiempo real y de cara a un público que puede ser, muchas veces, desconocido. Por lo que es complicado intentar tapar un error sin que nadie se haya dado cuenta.
errores en redes sociales
A un click, podemos encontrar numerosos ejemplos de meteduras de pata que se han hecho virales y han llegado a ser trending topic con las consecuencias que ello conlleva, crisis de marca, crisis de nervios para el community manager y saturación de mensajes o comentarios en torno al error. Algunos como éstos. Ahora entenderás por qué:
error redes
redes error2
¿Qué te han parecido? ¿Te gustaría que te llenasen tu timeline de mensajes seguidos? ¿O tener un problema con una empresa y que la respuesta sea vía redes sociales para quedar bien pero sin solucionarte el problema? Vamos a ver un poco más en detalle cinco errores que evitar en las redes sociales para llegar al corazón de nuestros seguidores:
  • La falta de dinamismo es uno de los más comunes que se pueden apreciar en redes sociales. Tenemos que intentar alimentar nuestro canal con variedad de contenidos y formatos, con fotos, vídeos, preguntas o cualquier otro tipo de publicación que haga que nuestros seguidores mantengan el interés por nuestro perfil. Tenemos que ser útiles, aportar valor.
  • Sin embargo, tampoco debemos de saturar, en este mismo sentido, con publicaciones demasiado constantes de temas que no tienen que ver con el presente o con una conversación real, puesto que vamos a conseguir que nos abandonen a la deriva y podemos incluso acabar “hablando” solos. Es mucho mejor dosificar la información o los mensajes e intercalarlos con otros de temática diferente. Además, crear una pequeña estrategia de publicación, ayuda a gestionar épocas en las que la carga de contenido en la red aumenta. Ya sabes, lo poco gusta, lo mucho cansa.
  • No contestar a los mensajes, consultas o ignorar las críticas o, incluso, ‘automatizar mensajes’ nos hace un flaco favor.  Aquí, el tiempo real juega un papel muy importante en las redes sociales. Los usuarios aumentan su estima hacia nosotros y nuestro entorno si perciben que estamos ahí para ayudar, dar explicaciones o aclarar las dudas les surjan. Un usuario satisfecho, agradecerá nuestro gesto marcando ‘me gusta’, retuiteando o dando las gracias. Si queremos que nuestras redes sociales sean un canal de atención al cliente, debemos hacerlo bien y a tiempo.
  • Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que las redes sociales no son un monólogo en el que nosotros lanzamos mensajes y ya está, sino que son un canal de comunicación bidireccional, en la que el resto de usuarios nos está escuchando e interactúa con nosotros. Por lo que, qué menos, que responder agradeciendo, conversando o aportando valor a quienes invierten su tiempo en dedicárnoslo a nosotros, ¿no?
  • Cambiar la cantidad por la calidad. De nada nos va a servir tener muchos seguidores si a nadie le interesa lo que compartimos. Nos facilitará el trabajo tener menos cantidad de seguidores pero más proactivos con nosotros y nuestro contenido a la hora de gestionar las redes sociales. Buscar a nuestro público objetivo e intentar crear una estrategia para captar su atención de forma relevante tendrá más mérito que batir el récord de seguidores en redes.

domingo, 3 de abril de 2016

Los 5 errores que los emprendedores no pueden cometer con las finanzas de su negocio


4 de cada 10 negocios quiebran por problemas de administración.  Por eso es muy importante aplicar la educación financiera en tu negocio, ya que si quieres que sea próspero lo que no debes hacer es:
  1. No separar las finanzas del negocio de las tuyas.
¿Haces las compras del súper con lo ganado en tu negocio o si generas un ingreso todo lo inviertes en tu negocio? Muchos emprendedores tienen mezcladas las cuentas del negocio con las de la casa y eso además de llevar a gran confusión complica ver si realmente el negocio está generando o no. Estos ejemplos son lo más común entre los emprendedores; sin embargo, es muy importante que aprendas a diferenciar entre tus finanzas personales y las de tu negocio. Una forma de facilitarlo es tener cuentas bancarias separadas. Esto te ayudará a diferenciar los recursos y tener una mejor administración.
  1. No asignarte un sueldo.
Una de las razones por las que se mezclan las finanzas personales con las de los negocios es porque los emprendedores no definen cuál será su sueldo y van disponiendo del dinero de la empresa conforme es posible. Tú también necesitas dinero para pagar las cuentas propias. Y como no puedes dejar de pagar hipoteca o renta, los recibos y tus comidas (como mínimo), debes también asignarte un sueldo como a los demás empleados. Esto también te ayudará a darle un valor a lo que haces ya que, aunque seas el dueño o socio, también trabajas para él.
En un principio puedes hacer proyecciones conservadoras de lo que se generará en el negocio para determinar cuál puede ser y cuando ya tengas flujos reales también ajustarlo a esto.
  1. No ahorrar nada de las ganancias.
Cuando empiezas a ver fruto de tu negocio pasan dos cosas: te lo gastas o reinviertes todo; sin embargo esos son los peores errores. ¿Por qué? Aunque quisiéramos las ganancias de un negocio no son las mismas todo el año, así que debes crear un fondo de emergencias para cuando estas sean menos del promedio, siempre hay que siempre se tienen que pagar. No importa el porcentaje, pero ahorra mes con mes.
  1. No hacer un presupuesto de tu negocio.
Si no sabes cuáles son tus gastos y tus ingresos promedio, es muy probable que tu negocio no funcione. Es por eso que, así como en tu presupuesto personal, en tu negocio apliques lo aprendido en Consumo Inteligente: anotar mes con mes todos los gastos para que conozcas el monto que necesitas para operar y los ingresos que tienes que estar generando para solventarlos. De no hacerlo, puedes tener un desbalance, que las cuentas no cuadren y corras el riesgo de no poder seguir operando.
  1. Tener opciones de pago limitadas para tus clientes.
Tener diferentes medios de pago puede ser un determinante para que un cliente regrese a consumir tu producto o servicio, por eso es muy importante que tengas alternativas para recibir pagos electrónicos (transferencias, pagos con tarjetas o incluso dinero móvil). También está probado que al tener pagos electrónicos puedes aumentar el ticket promedio de ventas. De alguna manera los pagos electrónicos son un “plus” en el servicio, pues le estás dando a tu cliente más opciones, así que considéralo en tu negocio.

jueves, 15 de agosto de 2013

Los 13 errores más comunes que se comenten al crear una empresa





1. No repartir bien las acciones:
“No se puede hacer el reparto de acciones sin tener en cuenta cuánto aporta cada uno”.
“Evitar coger a gente que no aporta nada desde el punto de vista empresarial”.
2. No buscar perfiles variados:
“Es mejor no juntar a 3 abogados o 3 ingenieros. Buscar distintos perfiles siempre es mejor”.
3. No dejar la cosas claras al principio:
“Una vez que está hecho el reparto tienes que crear un pacto de socios. Esto se hace para evitar que al tercer día uno de los socios dedica menos tiempo a pesar de que al cabo de un año se lleve un 33%”.
4. Centrarse demasiado en la idea y no en la ejecución:
“La idea no es importante, es la ejecución. Tuenti y BuyVip no inventaron nada pero mira dónde han llegado”.
5. Excesivo individualismo:
“Me lo encuentro a diario. Emprendedores que piensan que lo pueden hacer todo solos con frases del tipo: ‘He dado un 2% al informático’. Nos creemos que somos demasiado buenos”.
6. Falta de ambición:
“En el pasado me ha faltado ambición. Me he conformado con ganar dinero y vivir bien”.
7. No pensar en tu entorno personal:
“Es tu elección meterte en un proyecto o no, pero muchos emprendedores me comentan que les hubiera gustado analizar mejor el impacto que montar un negocio tiene sobre tu entorno personal”.
8. Lentitud en buscar capital:
“No te engañes. Siempre tardarás más de lo que piensas en encontrar inversores. Si quieres inversión, no esperes seis meses para empezar a buscar dinero. El tiempo de media para encontrar inversores es de 6 a 9 meses”.
9. Pedir menos de lo que necesitas:
“Cuando necesitas 100, busca 500 y encontrarás 300. Siempre nos gastamos más de lo que pensamos en el plan de negocio, así que es mejor planificar”.
10. Subestimar la gestión bancaria
“No puedes estar buscando una línea de crédito en el último momento. Tienes que intentar tener todo bien atado”.
11. Subcontratar demasiado
“Subcontratar puede ser bueno pero, por favor, no subcontratatéis el codex de vuestro negocio”.
12. No analizar la competencia
“Vemos a mucha gente en presentaciones a inversores que dicen que son los únicos cuando, en realidad, tienen dos competidores”.
13. ¿Cerrar o seguir?
“El 95% de las startups cierran al cabo de 5 años. A veces hay que aceptar que es hora de cerrar. Normalmente a la tercera o la cuarta acertaréis”.

jueves, 18 de octubre de 2012

8 prácticas para ser un mal jefe



Llevar las riendas de un equipo es difícil. Conseguir un estilo de liderazgo positivo para nuestro equipo es el reto de muchas personas. Sin embargo aún hay muchos errores comunes a todos los grupos de trabajo. Si busca ser un buen manager evite estas prácticas de gestión:
1. Mime demasiado a sus empleados
Si en su equipo hay alguna persona que no cumple con su trabajo, no se lo diga. Es preferible extender plazos, aligerar cargos y reforzarle en su propia decisión que ayudarle a mejorar. El resto de su equipo crecerá como también lo hará
2. Microgestione
Nunca está demás explicar a alguien cómo debe hacer algo, aunque lo deba saber ya. Hacerlo más allá de los periodos de prueba nos lleva a no dejar al euqipo pensar por si mismo. Algo parecido sucede si demandamos actualizaciones minuto a minuto de la gestión del tiempo de cada persona.
3. Promueva a alguien más allá de sus habilidades
Los grandes trabajadores siempre son grandes ejecutivos. Dar responsabilidad a alguien más es una gran manera de ayudar a aprender, y no hay límites para la cantidad de gente puede manejar la responsabilidad o la rapidez con que pueden aprender.  El tiempo para que alguien ascienda nunca es un problema, aunque apenas haya tenido tiempo de asentarse cuando le empujamos a otra tarea.
4. La amenaza es una buena aliada para vivir tranquilo
 Las presiones de la dirección puede ser un reto.  Por eso  nuestro equipo tiene que tener las consecuencias del fracaso (despidos o cierre de  proyectos) siempre en su cabeza.  El equipo va a responder por el cierre rápido de lo que había creído posible, y entonces conseguiremos  la paz mental que siempre quisimos.
5. Obsesión con la jerarquía
Sea claro con quién tiene prioridad sobre quién y qué autoridad reemplaza a otra. Recuerde a la gente de estas realidades en cada oportunidad. El personal subalterno necesita saber su lugar, y el personal superior sentir el peso.
6. Ten cuidado con la inteligencia del equipo
Si los empleados ofrecen ideas dígales que no les pagan por pensar. Muchos retos son precursores del fracaso.
7. Viva en un permanente estado de emergencia
A veces las cosas son urgentes, y la gente tiene que trabajar horas extras o aumentar su enfoque. Así que si usted hace todo lo que una emergencia todo el tiempo, el equipo va a trabajar hasta que la gota, y sobresalir sin fin. Recuerde el mantra: “No, no puedo esperar hasta el lunes”
8. No haga caso de problemas personales
Cuidado con participar en las cuestiones interpersonales en el camino de la productividad. Al final las cosas se salen, ¿por qué participar? Si todo pone muy mal, siempre se puede empezar cerrando la puerta de la oficina.
*Traducción libre de 8 Ways to Be An Awful Manager

jueves, 28 de junio de 2012

Los errores más comunes al montar una empresa




No repartir bien las acciones:
“No se puede hacer el reparto de acciones sin tener en cuenta cuánto aporta cada uno”.
“Evitar coger a gente que no aporta nada desde el punto de vista empresarial”.
No buscar perfiles variados:
“Es mejor no juntar a 3 abogados o 3 ingenieros. Buscar distintos perfiles siempre es mejor”.
No dejar la cosas claras al principio:
“Una vez que está hecho el reparto tienes que crear un pacto de socios. Esto se hace para evitar que al tercer día uno de los socios dedica menos tiempo a pesar de que al cabo de un año se lleve un 33%”.
Centrarse demasiado en la idea y no en la ejecución:
“La idea no es importante, es la ejecución. Tuenti y BuyVip no inventaron nada pero mira dónde han llegado”.
Excesivo individualismo:
“Me lo encuentro a diario. Emprendedores que piensan que lo pueden hacer todo solos con frases del tipo: ‘He dado un 2% al informático’. Nos creemos que somos demasiado buenos”.
Falta de ambición:
“En el pasado me ha faltado ambición. Me he conformado con ganar dinero y vivir bien”.
No pensar en tu entorno personal:
“Es tu elección meterte en un proyecto o no, pero muchos emprendedores me comentan que les hubiera gustado analizar mejor el impacto que montar un negocio tiene sobre tu entorno personal”.
Lentitud en buscar capital:
“No te engañes. Siempre tardarás más de lo que piensas en encontrar inversores. Si quieres inversión, no esperes seis meses para empezar a buscar dinero. El tiempo de media para encontrar inversores es de 6 a 9 meses”.
Pedir menos de lo que necesitas:
“Cuando necesitas 100, busca 500 y encontrarás 300. Siempre nos gastamos más de lo que pensamos en el plan de negocio, así que es mejor planificar”.
Subestimar la gestión bancaria
“No puedes estar buscando una línea de crédito en el último momento. Tienes que intentar tener todo bien atado”.
Subcontratar demasiado
“Subcontratar puede ser bueno pero, por favor, no subcontratatéis el codex de vuestro negocio”.
No analizar la competencia
“Vemos a mucha gente en presentaciones a inversores que dicen que son los únicos cuando, en realidad, tienen dos competidores”.
¿Cerrar o seguir?
“El 95% de las startups cierran al cabo de 5 años. A veces hay que aceptar que es hora de cerrar. Normalmente a la tercera o la cuarta acertaréis”.

miércoles, 27 de junio de 2012

LOS 10 ERRORES QUE NO HAY QUE COMETER ANTES DE EMPRENDER





LOS 10 ERRORES QUE NO HAY QUE COMETER ANTES DE EMPRENDER:

1. Pensar que todas las buenas ideas son novedosas
2. Creer que todo esta inventado
3. Creer que el producto se venderá solo
4. Creer que ser el primer jugador te llevará al éxito
5. Considerar que es suficiente una pequeña innovación
6. No trabajar en equipo
7. No tener idea de los números de la empresa o no saber interpretarlos
8. No ser realistas
9. Creer que uno se las sabe todas
10. No estar abierto al cambio

Errores que no debes cometer cuando presentes tu proyecto a los inversores


1) No escuchar las preguntas de los inversores Muchas son pistas o inquietudes lógicas que permiten pivotar la presentación hacia las necesidades de la audiencia. No actúes como si rompiesen tu discurso ni trates de zafarte rápidamente. Aprovéchalas para construir sobre ellas. Dialoga, no busques solamente acabar tu pitch. 

2) Tener miedo a las pérdidas Presentas resultados positivos demasiado rápido para no “ensuciar” el business plan. Pero para alcanzar esos números negros tienes que elevar los objetivos de ventas por encima de lo creíble. Es mejor reconocer que los primeros años habrá pérdidas (es lo habitual) que hinchar los números. 

3) No reflejar pasión equilibrada con honestidad Si tú no crees en tu proyecto ¿quién más va a hacerlo? Demuéstralo. Pero no caigamos en la pasión “vende motos” a cualquier precio. Si no hay inteligencia y honestidad en la venta, se convierte en un mercado persa poco creíble. Transmite optimismo inteligente. 

4) Síndrome de “el papel lo aguanta todo” No construyas objetivos sobre porcentajes de grandes mercados. Muchos establecen que su proyecto satisface una necesidad de un inmenso mercado (ej: mi proyecto satisface el hambre y mi mercado son todos los hambrientos, o mi proyecto satisface las necesidades del anunciante y mi mercado es toda la tarta publicitaria) y definen que van a alcanzar un porcentaje que suena ridículo (si sólo alcanzara un 0,01% de este mercado…). Hay que empezar de abajo arriba, definiendo de manera muy restrictiva necesidad y mercado. Igualmente, las progresiones de crecimiento suelen presentarse con una inercia de palo de hockey a partir del 3er año: si no se explican los puntos de inflexión (tipping points) no tiene sentido.



5) Aparentar que no necesitas el dinero del inversor

6) Inflar las expectativas haciendo creer que vas a crear el próximo Google

7) Enzarzarse en una discusión con el inversor porque ha hecho una crítica o comentario

8) No explicar el producto financiero

Si vas a hablar con un inversor, háblale en su lenguaje y enséñale la pasta, no sólo cuánta y cómo la vas a conseguir, sino cómo sus 100K se van a multiplicar por X en un período de 4 años.

9) No explicar el modelo de negocio

Cuanto más simple es la explicación del modelo de negocio o del proyecto completo, más atractivo resulta. Hay que buscar la definición del proyecto en una frase, y que se entienda.


10) No emocionarse con el proyecto

O no transmites emoción por el proyecto o no conectas emocionalmente con los inversores con una historia o como quieras llamarlo. ¿Os ven ilusionados, convencidos, apasionados, que habéis apostado por el proyecto, dejado trabajos, bajado sueldos, invertido, etc.?

11) Estar en el foro equivocado

Si estás en fase inicial o “seed” no tiene sentido contárselo a fondos VC, ya que no estarán interesados y perderéis el tiempo los dos. Por otro lado, hay inversores que sólo invierten pequeñas cantidades o en determinadas condiciones y no puedes contarles algo que no entre en sus requisitos. Infórmate antes.


12) No empezar por presentarse personalmente

El acto de seducción empieza por decir quién eres/quiénes sois.

13) No dar datos reales

Los datos mensuales hasta la fecha, como por ejemplo, usuarios, tráfico, ventas, etc., son mucho más creíbles que tus previsiones y son la mejor manera de demostrar que tu producto tiene demanda.

14) Falta de compromiso del equipo promotor

La gran mayoría de las veces, los emprendedores se limitan a mostrar sus galones (licenciaturas, masters, doctorados…) y sus conquistas (Founder & CEO en la startup X, advisor en la startup Y), pero hablan poco de ellos mismos. Los emprendedores han de comprender que el inversor deposita la confianza en un equipo capaz de llevar a cabo la idea/proyecto que están presentando, con lo cual deberán dejar bien claro cuál es su apuesta personal en el proyecto a tres niveles.

14.1) Implicación económica

¿Cuánto vas a invertir en el proyecto? ¿Cuál es tu apuesta personal? ¿Cuánto has levantado de los FFF? ¿No has sido capaz de convencerte a ti mismo ni a tu entorno y acudes al inversor? No te confundas, el inversor no es un banco.

14.2) Implicación laboral

El inversor no quiere emprendedores a tiempo parcial. Debe existir una dedicación en exclusiva y un equipo bien armado.

14.3) Implicación emocional

El inversor invierte en el piloto, no en la máquina. Si no te apasiona el mundo del motor, lo tendrás muy difícil en cualquier circuito.