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martes, 8 de enero de 2013

5 personas que debes tener a tu lado cuando te decides a emprender



Entrepreneur. Una palabra difícil, tanto de escribir como de nombrarte a ti mismo. Y es que ser un entrepreneur (un emprendedor) trae consigo un amor por aventurarse hacia lo desconocido. A los emprendedores verdaderos les encantan los retos y viven su vida en un estado de constante crecimiento. Y uno de los grandes recursos a los que un emprendedor siempre acude es los mentores. Pedir consejos y compartir ideas con otros es esencial para el éxito en los negocios. 

A lo largo de los años, he tenido la fortuna de tener una gran variedad de mentores, y no me puedo imaginar estando donde estoy hoy mismo si no fuera gracias a ellos. Además de todos los retos y obstáculos de tener un negocio, la mayor constante en mi vida han sido esos mentores y sus sabios consejos. 

También pienso que es importante que estos mentores tengan distintas perspectivas. Por eso, te comparto los cinco tipos de mentores que he tenido, los cuales creo deben tener todos los emprendedores. 

1. Un amigo que te conoció antes de emprender

Quizás no hay voz que valga más que la de alguien que te conocía bien antes de que iniciaras tu startup. Esa persona te conocía cuando tu negocio no era más que un sueño, o incluso antes, cuando ni siquiera sabías que querías ser empresario. Este tipo de mentores pueden hablarte desde tus raíces y ayudarte a regresar a ellas cuando te pierdas. 

Por ejemplo, cuando regreso a casa, mis amigos me preguntan sobre todo menos de tecnología y negocios. Ellos me dicen qué tan impresionados están por mis logros, pero también son los que me recuerdan que debo hacer un alto, vivir la vida que quiero y hacer lo que más amo. Y ningún emprendedor debe perder la vista de ello. 

2. Una persona que está en la misma etapa que tú

Tener citas regulares en cafeterías o chats por Skype con personas que se encuentran en la misma fase de crecimiento que tú puede originar relaciones valiosas en el largo plazo. Yo tengo un grupo de este perfil: nos impulsamos los unos a los otros y nos cuestionamos las decisiones que hacemos. Hemos estado ahí en los peores y en los mejores días. 

Con este tipo de personas existe una gran camaradería y confianza. Nos entendemos bien y sabemos por lo que estamos pasando. 

3. Un colega con el que no te guste trabajar

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta cualquier emprendedor es justificar qué quieres hacer y por qué eso va a romper con el estatus quo, ya sea a inversores, futuros inversionistas, miembros de tu equipo, a los medios de comunicación u otros. Por eso, es esencial que aprendas a mejorar tu habilidad de tomar las retroalimentaciones y de convertirlas en resultados positivos. 

No existe una forma más rápida de hacer esto que impulsando aquellas relaciones que no son muy agradables o fáciles en un comienzo. 

4. Alguien con habilidades contrarias a las tuyas

Busca mentores que son opuestos a ti. He interactuado con los gerentes operativos y sostenido pláticas regulares con el administrador de la oficina. ¿Acaso sé algo de su trabajo? En realidad no. ¿Sé algo más de lo que sabía antes de hablar con ellos? Claro que sí. 

Tener este tipo de mentores y de encuentros me ha motivado a tomar clases de finanzas y contabilidad, y he aprendido una lección: es bueno saber cuánto no sabes. Conservar la necesidad y el interés de aprender siempre es clave para el éxito en los negocios, especialmente en aquellos que están dentro de una industria que parte de la innovación. 

5. Un amigo que siempre creyó en ti

Reúnete de manera periódica con alguien que te conozca y te identifique como un “ente emprendedor” y no de ninguna otra forma. Esta persona es probablemente la que te pueda decir “tienes esta habilidad” o “esto es lo que haces”, incluso aunque tú mismo lo estés dudando. 

Ese alguien nunca creerá que tires la toalla y que te vayas por la segura. Él o ella nunca te dirán que está bien no dar el cien y siempre festejará tus logros contigo.

Por Joanna Lord


lunes, 24 de diciembre de 2012

y como deben ser los miembros de tu equipo?



Una vez que te has rodeado de los mejores, deben generar un equipo de trabajo, que potencie a los mejores y sobre todo que saque adelante tu proyecto empresarial. Señalamos, a continuación, algunas de las características que debe presentar un miembro de un equipo de trabajo. Son cualidades que el jefe de equipo debe tratar de potenciar entre sus colaboradores. 

× Espíritu de equipo: Debe dejar atrás su individualismo (algo que no resulta fácil) y anteponer el interés del equipo. Hay que tener presente que el éxito de un equipo de trabajo no va a depender de la genialidad individual de cada uno de sus miembros, sino de la coordinación de sus actividades, del saber apoyarse unos a otros,... No sólo debe manifestar este espíritu de equipo, sino que tiene que intentar contagiarlo al resto de compañeros. 

× Colaborador: Debe ser una persona dispuesta a ayudar a sus compañeros. No sólo cuando un compañero lo requiera, sino que debe estar atento a detectar posibles dificultades de algunos de ellos para ofrecer su apoyo. 

× Respetuoso: Tanto con el jefe del equipo como con sus compañeros. Debe saber defender sus puntos de vista con firmeza, pero sin menospreciar otras opiniones, manteniendo un trato exquisito, especialmente en los momentos de tensión y ante los fallos ajenos. 

× Buen carácter: Una persona con la que resulte fácil trabajar, que contribuya a crear un buen ambiente de trabajo, que no genere conflictos y que si éstos surgen dentro del equipo, se involucre para tratar de solucionarlos. 

× Leal: Con la verdad por delante, sin segundas intenciones, cumpliendo su palabra, sin tratar de anteponer su beneficio personal al de los demás. Sus compañeros deben ver en él a una persona de palabra, de la que uno se puede fiar. 

× Asume responsabilidades: Acepta sus obligaciones y responde de las mismas, sin tratar de esquivarlas. Cuando hay que dar la cara la da y cuando algo falla, él acepta su parte de culpa. 

× Trabajador: Ejemplo de dedicación, siempre dispuesto a asumir nuevas tareas; una persona que no intenta quitarse de en medio para que el trabajo recaiga en otro compañero. 

× Inconformista: Busca permanentemente mejorar, tanto en su desempeño individual como en el del equipo, no se conforma con lo conseguido, entiende que el equipo tiene potencial para mucho más