sábado, 31 de mayo de 2014

El sector de videojuegos participa en el diseño de sus propias ayudas



El pasado 7 de abril, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo abrió a consulta pública el diseño de las ayudas al sector del videojuego. El objetivo era mejorar la definición de la convocatoria incorporando las principales inquietudes y necesidades del sector.

Esta iniciativa de colaboración público-privada para el diseño de las políticas públicas ha sido un éxito. Ha participado más del 20% del sector de videojuegos, tanto de forma individual como a través de asociaciones.

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo dará respuesta en el informe a todas las aportaciones y modificará la convocatoria a fin de satisfacer las necesidades del sector y conseguir el mayor impacto de las ayudas. Entre las medidas tomadas se encuentran la bajada del presupuesto mínimo de los proyectos candidatos, la menor exigencia de garantías, el cambio en la definición del tipo de proyecto o las cuotas de amortización más bajas.

El informe sobre la consulta pública puede consultarse en la página web del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

viernes, 30 de mayo de 2014

‘Gogglebox’: cuando ver y opinar de tele se convierte en un programa de éxito


Analizamos el formato de Channel 4 que nació como experimento sociológico y ahora triunfa en audiencias. Muestra a familias de todo el país opinando frente al televisor.  ¿Qué tiene para gustar tanto? También tuvo su polémica.

Podría pasar por experimento sociológico, como un mero documental más sobre los hábitos televisivos de los británicos, pero Gogglebox es televisión de entretenimiento. Un formato creado por la productora Studio Lambert que ha crecido exponencialmente en un año, pasando de ser casi invisible en la parrilla de Channel 4 a ocupar el puesto de lo más visto semana tras semana, con audiencias de no menos de 3 millones de espectadores y datos aproximados del 12 % de share (en una cadena donde la media es del 6 %).

¿Y qué es, qué hace y qué tiene Gogglebox que tanto gusta? El espacio muestra distintos hogares británicos sentados frente a la televisión, viendo los programas de la semana y opinando y reaccionando ante lo que ven.

Un plano fijo del sofá basta para captar los hilarantes comentarios de los protagonistas; un lote variado y multicultural en el que hay una pareja de gais, una familia con padre alemán, un matrimonio anciano, una pareja de pijos borrachines, un par de amigas negras, una familia india…

Es curioso ver cómo pese a tanta diversidad las respuestas a la visualización de un contenido concreto es la misma: rubor frente a una escena de sexo, conmoción ante una muerte inesperada o sonrisas frente a una imagen tierna.

La clave del éxito: el casting

La clave del éxito del programa ha estado, como siempre lo está, en la selección de los participantes. Algunos de ellos ahora verdaderas “estrellas” con miles de seguidores en las redes sociales y hasta proyectos de spin-offs en la misma cadena.

También hubo polémica

Pero al niño mimado de Channel 4 también le ha rodeado el escándalo. Hace poco menos de un mes la prensa inglesa denunciaba que el programa tenía guión, que los ocurridos comentarios de los “teleadictos” eran obra de los plumillas de la productora y no de sus ingeniosas mentes. Y que todo el visionado se hacía en una sola noche, y no a lo largo de la semana. Como era de esperar, cadena, productora y protagonistas lo negaron.

Sea así o asá, merece la pena verlo. Y hasta participar. Yo solo digo que Estados Unidos, China, Ucrania y Canadá ya tienen versión propia.

martes, 27 de mayo de 2014

#modoaprendiendo: Que es el Capital Riesgo?


Tal y como indica la Wikipedia, las entidades de capital riesgo (conocido como capital emprendedor en Latinoamérica) son entidades financieras cuyo objeto principal consiste en la toma de participaciones temporales en el capital de empresas no cotizadas, generalmente no financieras y de naturaleza no inmobiliaria. Las entidades de capital-riesgo pueden tomar participaciones en el capital de empresas cotizadas en las bolsas de valores siempre y cuando tales empresas sean excluidas de la cotización dentro de los doce meses siguientes a la toma de la participación.

El objetivo es que con la ayuda del capital de riesgo, la empresa aumente su valor y una vez madurada la inversión, el capitalista se retire obteniendo un beneficio.

El inversor de riesgo busca tomar participación en empresas que pertenezcan a sectores dinámicos de la economía, de los que se espera que tengan un crecimiento superior a la media. Una vez que el valor de la empresa se ha incrementado lo suficiente, los fondos de riesgo se retiran (venden su participación) del negocio consolidando su rentabilidad.

El capital riesgo opera valorando el plan de negocio de los proyectos que les presentan los emprendedores mediante Comités de Inversión, que analizan la conveniencia de entrar en el accionariado de esas empresas.

Los fondos de capital de riesgo, canalizan grandes sumas de dinero hacia nuevos negocios de alto riesgo y alta rentabilidad, poniendo a disposición de una nueva generación de emprendedores suficiente cantidad de dinero como para enfrentarse a empresas ya existentes. Esto convierte al capital riesgo en un mecanismo fundamental para financiar la innovación, ya que canaliza gran parte de los fondos invertidos en nuevas empresas de sectores como el software, las telecomunicaciones, internet, la biotecnología, la nanotecnología o las energías renovables.

Existen diferentes tipos de inversores de riesgo, que han actuado en start-ups de la nueva economía:
  • Semilla: Pequeños capitales de riesgo que se utilizan para hacer “germinar” un proyecto innovador desde sus comienzos. Riesgo muy elevado.
  • Venture Capital: Capitales de riesgo que se aportan en las primeras etapas del desarrollo de un emprendimiento. Buscan una rentabilidad cercana al 50%, con una maduración de entre 5 y 7 años.
La Comisión Nacional del Mercado de Valores publica una lista completa de los Fondos de Capital-Riesgo en España. Además, existe una Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo.



domingo, 25 de mayo de 2014

Televisión interactiva, un problema y una oportunidad para los canales



Ver un partido de fútbol y cambiar la perspectiva de la cámara como si estuviésemos jugando a la consola, acceder a las estadísticas de un determinado deportista a tiempo real mientras disfrutamos de un partido, participar en una tertulia a través de encuestas o preguntas de opinión e incluso decidir el rumbo que debe tomar un determinado programa son algunas de las posibilidades que ofrece la televisión interactiva, un fenómeno incipiente en España pero ya existente y factible en muchos más hogares de los que podría parecernos.

De hecho, en España existen entre 3 y 4 millones de televisores que permiten la interconectividad y algunas fuentes hablan incluso de 5 ó 6 millones, aunque no todos están en disposición de manejar tecnología ‘Hbb tv’ (Hybrid Broadcast Broadband TV), que es la que ofrecería una mayor experiencia de usuario en el sentido de mezclar televisión e internet.  “La ‘smart tv’ permite al consumidor acceder a una serie de contenidos en red a través de aplicaciones, pero la experiencia está disociada de lo que emite un determinado canal de televisión. El modelo híbrido, sin embargo, permite asociar el visionado de una determinada emisión con una experiencia interactiva, que puede ser el acceso a un contenido adicional, la participación a través de una encuesta, una plataforma de comercio electrónico… pero siempre relacionado con el visionado”, explica Francisco Asensi, director de Endemol Beyond.

En la actualidad, la televisión interactiva cuenta con tres escenarios Hbb tv, Smart tv y navegador. En los tres escenarios el dominador del mercado es diferente. En la smart TV el dominador es el fabricante (Samsung, LG, Philips…), en la ‘Hbb tv’ el radiodifusor (los canales de televisión) es el protagonista y en el navegador son los actores tradicionales de internet. Aunque la ‘Hbb tv’ hace referencia a un modelo más completo de interactividad, en la actualidad se está imponiendo el modelo ‘smart tv’ debido a la inactividad de los radiodifusores. “Lo que está pasando es muy parecido a lo que sucedió con la telefonía. Antes de llegar el iphone, los dominadores del mercado de la telefonía eran los operadores, mientras que al llegar el primer smartphone, los fabricantes empezaron a vender sus propios contenidos sin contar con el operador, que pasó a un segundo plano”, explica Javier Clarke, director Mobile y New Media de IAB España.

En el caso de la televisión interconectada, los operadores serían los canales de televisión, que son quienes dominan de momento el mercado a través de sus contenidos y financiándose con la publicidad. Ni Samsung, ni Philips, ni LG tenían hasta ahora un papel relevante en la explotación publicitaria de la televisión porque se limitaban a fabricar televisores. Sin embargo ahora, al igual que ocurrió con el smartphone, la smart tv empieza a vender junto a sus aparatos sus propios contenidos a través de aplicaciones que vienen instaladas de fábrica. “Hay una autopista para que la gran masa de audiencia deje de ver la televisión convencional y empiece a consumir contenidos a la carta suministrados por los propios fabricantes”, explica Javier Clarke. De la noche a la mañana, un mercado controlado por dos empresas (A3 Media y Mediaset) ha pasado a competir con cientos de empresas que ofrecen contenidos a través de sus aplicaciones. Para cualquier generador de contenidos tener una web adaptada al móvil ya no es suficiente, ahora hay que tener una web adaptada a Internet. “Si los canales de televisión no hacen los deberes y apuestan por los contenidos interactivos dando un valor añadido a sus productos van a perder cuota de mercado porque le están regalando todo el protagonismo a los fabricantes, por eso el ‘Hbb tv’ es tan importante”, explica Clarke.

De dónde venimos, a dónde vamos

Quiero TV fue a finales de los 90 el primer intento de interconectar la televisión con la red, aunque no consiguió tener éxito. Un segundo intento fue MHP (Multimedia Home Platform), apoyado por la UE y el Ministerio de Industria en España, pero que también fracasó porque fue difícil de entender por el consumidor y porque encarecía el coste de los dispositivos que se utilizaban para acceder al TDT en aquel momento. En 2008, los fabricantes se dieron cuenta de que la mejor solución para conectar la red con la televisión era que los propios aparatos pudiesen conectarse y empezaron a incluir en ellos tecnología para hacerlo.

Estos primeros dispositivos fueron muy limitados, pero evolucionaron muy rápido hasta convertirse en el modelo ‘smart tv’, que trata de ser un modelo análogo al ‘smartphone’ a través de distintas aplicaciones y un portal del fabricante que las ofrece. En 2010 aparece un modelo híbrido, ‘Hbb tv’, que impulsan los propios radiodifusores, sobre todo las televisiones públicas europeas, que querían evitar la intermediación de este portal del fabricante optando por un botón directo, el famoso botón rojo de algunos mandos, que activa los contenidos interactivos durante la retransmisión de un programa determinado. Este es en la actualidad el modelo interactivo más avanzado – aunque no el más explotado – puesto que “podemos añadir toda la riqueza y la profundidad que a día de hoy da la web a una emisión de televisión”, explica Asensi.

Todo un mundo de posibilidades interactivas

Que el usuario tenga control sobre la emisión significa que el usuario puede avanzar y retroceder a través del programa, una funcionalidad que hoy ya ofrecen algunos productos de cable y que en el futuro podrán hacer todos los usuarios. La gran cantidad y variedad de datos que ofrece la web aplicada a una emisión nos permite obtener estadísticas durante un evento deportivo, pero también nos puede servir para conocer la filmografía de un determinado actor o director o el perfil de un entrevistado, por ejemplo. Además, nos permite interactuar con un determinado programa aportando nuestra opinión o incluso decisiones relevantes, por ejemplo en un ‘talent show’, a tiempo real y sin necesidad de emplear otros aparatos.

El concepto lineal de parrilla de televisión seguirá existiendo en la televisión interactiva por una cuestión de funcionalidad, para no abrumar al usuario con la obligación de decidir constantemente, pero podrá ser modificado a gusto del consumidor. “Lo que está apareciendo en el mundo de la televisión conectada es el  ‘recomendador de contenidos’, que ofrece programas en función de las preferencias y los gustos del usuario y evita que este se pierda dentro de la multiplicidad de la oferta”, explica Francisco Asensi.

Educar al usuario

El crecimiento de la adquisición de televisores interconectados es continuo y cada año supera valores de dos dígitos, del 15 ó 16%. El problema que se plantea es que el usuario debe descubrir las posibilidades del televisor y empezar  a utilizarlo y aquí es donde aparece la barrera, porque el target del consumidor de televisión convencional es muy variado y no siempre domina este tipo de tecnologías. De aquí que este usuario necesite un proceso de aprendizaje y un tiempo de adaptación. “A día de hoy, la televisión tiene todavía un ‘efecto lámpara’, de modo que siempre está encendida aunque no se esté atendiendo. Esta filosofía es opuesta al ‘contenido bajo demanda’ (VOD, vídeo on demand), que es el que predomina en la smart tv y que implica que el usuario se sienta a ver un contenido determinado. En todo caso, existe un informe elaborado por IAB que dice que el 38% de la gente que conoce la tele conectada deja de consumir la televisión tradicional”, asegura Javier Clarke.

En el caso de la ‘Hbb tv’, el problema es doble. Por un lado, se trata de un sistema poco explotado por los canales y por otro, muy poco difundido, de modo que los usuarios muchas veces no saben que disponen de contenidos añadidos. Hace años, el sector audiovisual impulsó, junto con la administración, una labor de divulgación respecto a las posibilidades de la televisión interconectada e incluso se propuso un logo, un sello identificativo en las televisiones que ofrecieran TDT híbrida. Sin embargo, esta idea se ha ido abandonando y los canales convencionales han tenido que tomar la iniciativa, con los canales públicos a la cabeza, como RTVE con el botón rojo.  “Creemos que debería haber más incidencia en la divulgación de estos servicios adicionales cuyo descubrimiento por parte del usuario es a menudo casual”, concluye Francisco Asensi.

En efecto, la opción Hbb tv está muy poco desarrollada salvo RTVE, que implementó su interactividad durante la etapa de Francisco Asensi como director de Innovación y Desarrollo de Negocio Interactivo de RTVE. “A día de hoy, la oferta interactiva de Clan Tv es un referente en Europa porque no hay nada parecido con contenido infantil”, añade Javier Clarke, quien asegura: “Si los canales no explotan el Hbb tv el Smart Tv se lo va a comer”.

martes, 20 de mayo de 2014

#modoaprendiendo: Que es el Engagement



El engagement es el compromiso que una organización logra por parte de sus clientes para que éstos se mantengan fieles a dicha organización. Es, por tanto, un conjunto de acciones que persiguen tener cautivo al cliente pero de forma satisfactoria. Así que si un cliente mantiene un fuerte engagement con una empresa quiere decir que está muy contento con los servicios/productos que le compra y difícilmente se irá a la competencia, le mantendrá fidelidad.

Lograr engagement es crucial puesto que al ser difícil captar nuevos clientes resulta FUNDAMENTAL mantener los actuales y lograr el máximo de confianza para que continúen comprando y recomendando. En relación a los empleados, el engagement se traduce en que una organización tiene una plantilla fuertemente comprometida con el trabajo, están satisfechos, a gusto y difícilmente abandonarán la compañía. En consecuencia, disponer de altos grados de engagement tanto con los clientes como con los empleados es un factor clave en la evolución de un negocio.

Para Juan Cruz Aliaga, la fórmula del engagement es:

Engagement = Contenido + Usabilidad + Participación +Viralidad

El engagement se basa en crear cierta fidelidad y motivación para que nuestros usuarios defiendan y se sientan parte de la marca, y de esta manera nos refieran nuevos usuarios. Tener usuarios engaged con nuestra marca es algo invaluable, ya que al pasar del tiempo se convertirán en evangelizadores de la marca y el éxito de un negocio puede depender de los usuarios recurrentes.

domingo, 18 de mayo de 2014

Los nuevos hábitos televisivos, una oportunidad de negocio para desarrolladores


El sector de las aplicaciones ha encontrado en la televisión un nuevo nicho de negocio para seguir creciendo. Desde hace algún tiempo, los gigantes tecnológicos están invirtiendo recursos en tecnologías para sus Smart TV, con lo que cada vez necesitan más apps para complementar con interactividad la programación de los canales de televisión.

Al mismo tiempo, buena parte de los canales tradicionales también han desarrollado sus propias plataformas para que los espectadores puedan interactuar con su parrilla de programación, tanto en tiempo real como fuera del momento de emisión.

Ver televisión ya no es algo que funcione en torno al cambio de canales, sino en otros aspectos como el de encontrar la plataforma que te facilite el contenido que quieras cuando más te convenga.

Cada persona dedicó en España durante 2013, poco más de cuatro horas al día -243 minutos- a ver la televisiónEn este auge están de acuerdo estudios tan prestigiosos como el de BI Intelligence, según el cual, el crecimiento significativo de este mercado será inevitable. Una de las razones de esto puede ser las horas que pasan los consumidores delante de este dispositivo. Cada persona dedicó en España durante 2013, poco más de cuatro horas al día -243 minutos- a ver la televisión, lo que convirtió ese año en el segundo de mayor consumo televisivo de la historia, por detrás de 2012 que batió el récord con tres minutos diarios más por telespectador.

A esto hay que sumarle que la televisión sigue siendo uno de los destinos favoritos de la mayoría de empresas a la hora de invertir en publicidad.

Las posibilidades de comunicación y oportunidades de negocio no se quedan aquí. Los nuevos canales están apostando por servicios que permitan acceder a los contenidos en streaming. Esto es debido a que, a día de hoy, los usuarios utilizan las funciones y aplicaciones de internet en su televisor, para ver precisamente más televisión.

Retos a los que se enfrentan las Smart TV

A pesar de todo esto, los desarrolladores de Smart TV se enfrentan a algunos problemas. Los fabricantes han puesto en marcha sus plataformas de aplicaciones para Smart TV, pero estas son incompatibles con las del resto. Lo que eleva mucho el coste de desarrollar aplicaciones.

En este sentido, uno de los puntos en los que se debería de avanzar es en una tienda online común.

Otro aspecto a resolver es el hecho de que las aplicaciones se manejen desde el mando del televisor, y no desde el smartphone, lo que limita mucho su funcionamiento.

Uno de los retos pendientes para este año por parte de desarrolladores y fabricantes será el de poder facilitar la tecnología que permita aprovechar el potencial del teléfono móvil para utilizar la televisión. Algo en lo que ya están avanzando algunas compañías como Samsung o LG.

En cualquier caso, de lo que no cabe duda y en lo que están de acuerdo todas las partes es que content is king. O dicho de otra forma: lo que necesita la Smart TV es inteligencia. Así que, vamos a dársela.

martes, 13 de mayo de 2014

#modoaprendiendo: A que nos referimos cuando hablamos de EBITDA?



Este es un término que se ha puesto de moda en los últimos años. EBITDA es la abreviatura de Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization. En términos generales, lo que el Ebitda hace es determinar las ganancias o la utilidad obtenida por una empresa o proyecto, sin tener en cuenta los gastos financieros, los impuestos y demás gastos contables que no implican salida de dinero en efectivo, como las depreciaciones y las amortizaciones. En otras palabras, el Ebitda nos dice: Hasta aquí el proyecto es rentable, y en adelante, dependerá de su gestión que el proyecto sea viable o no.

La principal utilidad que nos presenta el Ebitda es que nos muestra los resultados de un proyecto sin considerar los aspectos financieros ni los tributarios; algo importante puesto que estos dos aspectos, se pueden analizar por separado, y que si se pueden manejar o administrar, no deben afectar para nada el desarrollo del proyecto y su resultado final.

Si el Ebitda de un proyecto es positivo, quiere decir que el proyecto en sí mismo es positivo, y dependerá su éxito del tratamiento o gestión que se haga de los gastos financieros y del tema tributario, además de las políticas de depreciación y amortización.

El Ebitda, como todos los indicadores financieros, por sí solos no son una medida suficiente para determinar si un proyecto es o no rentable, sino que se debe evaluar junto con otros indicadores que evalúen otros aspectos sensibles del proyecto.