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martes, 25 de marzo de 2014

#modoaprendiendo: Que es una aceleradora de negocios y en que se diferencia de una incubadora



Son iniciativas, públicas y privadas, para potenciar el crecimiento y la consolidación de startups. Se trata de programas para startups tecnológicas en una fase inicial, que suelen proporcionar a los emprendedores un espacio compartido de trabajo, acceso amentores, una pequeña aportación inicial de capital y la oportunidad de presentarse, tras este periodo, ante inversores, business angels y capital riesgo.

Es una idea que surgió en 2005 cuando Paul Graham creó el programa YCombinator.

Las aceleradoras son una tendencia global, de las 10 que existían en 2008 a nivel mundial nos encontramos con más de 40 en Marzo del 2014.

Aunque se trata de una iniciativa nacida en Estados Unidos, el 49% de los programas ya tienen lugar fuera del país, mayoritariamente en Europa. En Estados Unidos, el 25% de las aceleradoras se encuentran en California. Otras iniciativas como Tech Stars cuentan ya con cuatro sedes en Estados Unidos y SeedCamp, con sede en UK, organiza eventos en más de diez ciudades diferentes en Europa, África y Asia, como el Mini SeedCamp Barcelona.
Cerca del 70% de las aceleradoras son iniciativas privadas.

Las inversiones habituales son de entre $15k y $25K, por entre un 5 y un 10% de la startup.

¿En que se diferencia de una incubadora?

La diferencia principal entre ambas, es el planteamiento del modelo de crecimiento. Mientras una aceleradora busca que las startups consigan tasas intensivas de crecimiento en el menor tiempo posible, las incubadoras son espacios que permiten a la empresa crecer al ritmo natural de cada compañía en periodos más largos de tiempo.

Principales Aceleradoras



jueves, 30 de enero de 2014

Nace Factoría Cultural, vivero de emprendedores en Matadero Madrid



Factoría Cultural, Vivero de Industrias Creativas, que abrirá sus puertas en la Nave 1 de Matadero Madrid el próximo 10 de marzo, es una iniciativa de la Asociación de Apoyo al Emprendimiento de las Industrias Culturales y Creativas, presidida por Rosina Gómez-Baeza, creada para todos aquellos emprendedores dentro del ámbito de las artes, los contenidos digitales y la comunicación que desean convertir su creatividad en una actividad estable y sostenible.

Factoría Cultural es una nueva institución que se suma a las seis ya existentes en Matadero Madrid (Intermediae, Central de Diseño, Naves del Español, Cineteca, Extensión AVAM y Casa del Lector) y aumenta la oferta creativa y formativa del centro, verdadero polo de creación, exhibición y difusión de cultura en Madrid. El plazo para presentar proyectos de los futuros residentes ya está abierto y se pueden consultar las bases y tarifas enwww.factoriaculturalmadrid.es.

Factoría Cultural viene así a ampliar la intensa actividad de Matadero Madrid ofreciendo un espacio de trabajo y formación para las industrias creativas, y contribuirá sin duda en el futuro a la consecución de algunos de los objetivos fundacionales de Matadero, tales como el estímulo de la creación contemporánea, la formación de artistas, públicos y agentes culturales o la internacionalización de la creatividad local. Como iniciativa privada ubicada en un espacio municipal —adjudicado mediante licitación pública a través de la empresa pública Madrid Destino Cultura, Turismo y Negocio— Factoría Cultural, Vivero de Industrias Creativas, encaja perfectamente en ese modelo de cooperación institucional público-privada ensayado en Matadero Madrid desde 2007 y que se está convirtiendo en un referente de participación, pluralidad, independencia y sostenibilidad de los proyectos culturales.

Esa misma pluralidad presente en Matadero Madrid se ve reflejada en este nuevo proyecto, pues en Factoría colaboran el Ayuntamiento de Madrid, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Secot Voluntariado Senior de Asesoramiento Empresarial y la Escuela Secot de Emprendedores, así como numerosas entidades tanto públicas como privadas gracias a las cuales podrán ofrecerse Becas de Residencia en Factoría de un año de duración: Fundación Carolina en colaboración con la U-TAD, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital, Ono y Fibicc. Para que una buena idea no se quede en el tintero por falta de recursos, también la Fundación Mahou San Miguel y la Fundación Adecco ofrecerán becas que tendrán como beneficiarios a personas en riesgo de exclusión social, como las pertenecientes a colectivos desfavorecidos, parados de larga duración o aquellas que tienen algún tipo de discapacidad.

Más informción en:

sábado, 12 de octubre de 2013

III FONDO EMPRENDEDORES REPSOL


Al igual que el año pasado, nos volvemos a hacer eco de esta gran iniciativa. La Fundación Repsol lanza la III convocatoria del Fondo Emprendedores con el fin de seguir ayudando a emprendedores con proyectos empresariales activos o en pleno de proceso de planificación estratégica en el ámbito de la eficiencia energética.

El histórico del Fondo Emprendedores Repsol es más que sobresaliente, no sólo por tratarse del primer fondo en el ámbito de la eficiencia energética y ser muy relevante en el mundo de los emprendedores, también porque edición tras edición son más las candidaturas presentadas. Concretamente en la anterior convocatoria se presentaron un total de 480 emprendedores, el 95% de España.

Si quieres unirte a Dogbir, Ecomesh o GeoYmaging, algunos de los proyectos seleccionados el año pasado, presta mucha atención a los siguientes detalles de la convocatoria y cómo participar en el III Fondo de emprendedores Repsol:

Objetivos del Fondo Emprendedores

Entre algunos de los objetivos de esta iniciativa podemos destacar:

1. Promoción de la innovación y el desarrollo empresarial
2. Apoyo a la creación de nuevas empresas
3. Unión de inversores privados y el talento de los emprendedores.
4. Aproximación de los procesos de investigación a las demandas del mercado
5. Intensificación de la colaboración público-privada en I+D+i en España.
6. Fomento de la implantación de medidas innovadoras con especial impacto social.

¿A quén se dirige el Fondo de Emprendedores?

Tal y como mencionan en el portal de la iniciativa, y como os hemos señalado nosotros al principio, esta convocatoria está dirigida a emprendedores que ya han alzado su proyecto empresarial o estén a punto de hacerlo y tengan relación con el ámbito de la eficiencia energética.

¿Cómo participar?

Para registrar tu particiación en el III Fondo Emprendedores es necesario:

1. Asegurarse de que el proyecto empresarial reúne todas las característica necesarias.
2. Registrarse aquí para poder acceder al formulario de participación.
3. Rellenar y enviar el formulario online. No hay límites de proyectos presentados por usuario.

Fases del proceso de evaluación de proyectos

La tercera convocatoria del Fondo Emprendedores se divide en 5 fases: Preselección, Evaluación, Selección, Cómite de evaluación y Jurado. A través de este esquema podéis ver perfectamente qué actividades tienen lugar en cada fase.



Proceso de incubación

Los proyectos seleccionados se someterán a un proceso de incubación máximo de 24 meses. Durante ese periodo se dotará de una asignación económica al proyecto de importe comprendido entre 6.000 y 12.000 €. Además se cederá un espacio físico de trabajo en las oficinas en Madrid del Centro de Tecnología de Repsol, y se ofrecerá coaching y asesoramiento en la búsqueda de inversores.



Proceso de maduración


El Fondo de emprendedores proporcionará, durante un año, apoyo económico y asesoramiento para la maduración de las ideas como proyecto empresarial.

domingo, 3 de marzo de 2013

Que son las aceleradoras de proyectos?



De apenas existir han pasado a operar más de una docena de organizaciones con un mismo objetivo: seleccionar emprendedores con talento, darles formación intensiva, transformar sus ideas en compañías e invertir (o no) una pequeña cantidad en busca del éxito. Se las conoce como aceleradoras o incubadoras y, en plena crisis, ofrecen a los emprendedores una buena alternativa para lanzar negocios en territorio nacional.

López de Ávila, profesor en IE Business School, creó hace unos meses la aceleradora UEIA junto a otros seis profesionales, entre ellos el inversor José Martín Cabiedes. Se centra en empresas sociales, proyectos con ánimo de lucro que, mediante la tecnología, intentan a la vez mejorar la sociedad. UEIA asesora a los emprendedores, les facilita contactos, les ayuda a afinar la idea y construir un plan de negocio, pero no invierte en ellos. “En los estatutos establecimos que ninguno de los socios podía lucrarse con los proyectos que aceleramos. Lo hacemos por pura convicción personal; para salir de esta crisis necesitamos emprendedores que no solo se preocupen por ganar dinero, también por tener un impacto social”, explica.

A su primera convocatoria se presentaron 112 proyectos, de los cuales 12 fueron los finalistas. Entre ellos hay ideas como Doafund, que pretende terminar con el problema de los desahucios con donaciones online a familias necesitadas, o Creciclando, un sistema de trueque de objetos en la Red. “Los inversores profesionales invierten en cuentas de resultados solventes. Hasta que un proyecto llega a ese punto de madurez hay un largo trecho, ahí es donde las aceleradoras pueden ayudar”, sostiene Mario López de Ávila.

Un consejo para el emprendedor: optar a todas las posibles aceleradoras

Íñigo Serrano, cofundador de Emtrics, una herramienta online para recabar la opinión de clientes, lo tiene claro: sin la ayuda de Wayra habría ido más lento y cometido muchos errores. Wayra es la aceleradora de Telefónica que en apenas un año ha acogido a 180 jóvenes empresas de 11 países para ofrecerles un cóctel de asesoría, formación, contactos y financiación. A cambio de un 10% de participación en Emtrics, Wayra invirtió 40.000 euros, la acogió en sus instalaciones y le asignó cuatro mentores para ofrecerles formación exprés y contactos. Hoy Emtrics cuenta con 500 empresas de pago, siete empleados y va camino de la rentabilidad. “Mi consejo a los emprendedores que empiezan es solicitar una plaza en todas las aceleradoras que puedan, no es tan fácil entrar”, dice.


Del MBA a la empresa

Ir más allá de la teoría. Es lo que pretenden las escuelas de negocio sumándose a la ola de aceleradoras surgidas en España durante el último año. La aceleradora del Instituto de Empresa admite cada año 50 proyectos. Después de tres meses de formación intensiva, elige 10 finalistas para presentar sus proyectos frente a inversores, y no solo en Madrid, también en São Paulo, México DF, Abu Dabi o Shanghái. De momento, la escuela no participa en las start-ups y solo pueden optar antiguos alumnos de IE.
ESADE e IESE han lanzado también sus propias iniciativas. El programa Empenta Creapolis de ESADE selecciona 10 proyectos dos veces al año para acompañarlos durante tres meses e intentar transformar las ideas en negocios. Cualquiera puede participar, sea estudiante o no de la escuela. Lo mismo ocurre en Grow in Barcelona, iniciativa de ESADE y la inversora Nauta Capital, que escoge empresas para acompañarlas durante seis meses. IESE, aunque sin aceleradora propia, asesora también a emprendedores a través de su Centro de Iniciativa Emprendedora e Innovación (EIC) y el fondo de inversión Finaves.
Wayra es la iniciativa más ambiciosa creada en España y Telefónica confía en rentabilizarla de dos formas: vendiendo sus participaciones una vez las start-ups logren financiación externa o incorporando las tecnologías más prometedoras a sus servicios. “Buscamos proyectos con capacidad de ser globales, ideas disruptivas e innovadoras y, sobre todo, un gran equipo. Si la gente que hay detrás no es potente, no funcionará”, opina Gonzalo Martín-Villa, responsable global de Wayra.
La aceleradora ha cambiado recientemente su sistema de inversión directa en start-ups por créditos convertibles en acciones una vez la empresa recibe financiación. “Hasta ahora era como café para todos, 50.000 euros por un 10%. A medida que hemos ido creciendo nos dimos cuenta de que lo mejor es convertir a precio de mercado cuando un tercero entra en la sociedad”, dice Martín-Villa. La proliferación de aceleradoras, agrega, es buena noticia para España, que necesita justo eso, más emprendedores cualificados. Sin embargo, no todos los proyectos encajan: “Si lo único que busca el emprendedor son 50.000 euros, mejor no venir aquí. Tiene que pensar en qué momento se encuentra su empresa, qué necesita, qué falla y, en función de ello, decidir”, recomienda.
Mola, con sede en Palma de Mallorca, es otra de las aceleradoras que avanza rápido. En 12 meses de vida ha invertido 1,5 millones de euros en 34 proyectos, es decir, entre 10.000 y 50.000 euros a cambio de hasta un 20% de la empresa. “Creo que el emprendedor no puede escoger, debe mover su proyecto por todos los medios y tocar todas las puertas. Si hay 20 aceleradoras en España, mejor llamar a las 20”, dice Enrique Dubois, fundador de Mola.
The Founder Institute, con capítulos en Madrid y Barcelona, ha saltado de California a España para acelerar empresas con otra metodología: 14 sesiones de formación intensiva durante cuatro meses en los que los emprendedores acceden a contactos e inversores a cambio de una matrícula inicial de 850 euros. “También les ofrecemos descuentos en servicios de hosting o software de socios. Si más adelante la empresa recibe inversión de más de 50.000 euros, pagará además una cuota única de 4.500 euros”, explica Miguel Galera, director de The Founder Institute en Madrid.
Igual que Wayra, Mola, The Founder Institute o UEIA, otros proyectos compiten por atraer las mejores ideas de negocio en España. Business Booster opera en Valencia; SeedRocket, desde Barcelona, y Cink Emprende y Tetuan Valley lo hacen en Madrid. Esta última, una pre-aceleradora sin ánimo de lucro, como la define su fundador Luis Rivera, seleciona 20 proyectos al año, les da formación intensiva durante seis semanas y les anima a participar en iniciativas posteriores, como la aceleradora europea Startup Bootcamp, que invierte 16.000 euros por empresa.
A ellas se suman Plug and Play, con un capítulo entre Valencia y Silicon Valley (California); Digital Assets Deployment, en activo desde 2006, y los programas de las escuelas de negocios, que tampoco quieren quedarse atrás.
Ante semejante auge, Paris de l’Etraz, responsable de la aceleradora del Instituto de Empresa, IE Venture Lab Accelerator, aconseja a los emprendedores estudiar cada opción. “Ahora te encuentras con aceleradoras que parece que te van a ayudar mucho, se quedan con una participación y luego no te ayudan nada. Una vez tienes a un socio dentro, es difícil sacarlo”, explica. ¿La clave para diferenciar? Casos de éxito anteriores y mentores. “Si solo van a aportar 50.000 euros, mejor se los pides a los amigos o a la familia. Una aceleradora tiene que invertir en ti, no en tu proyecto”. 

Publicado en El Pais por  

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