La gran pregunta que rodea siempre al emprendimiento social, si se deben buscar beneficios económicos o no. Esta pregunta se puede aclarar si nos sumergimos más a fondo sobre el concepto mismo de emprendimiento social desde el punto de vista de la teoría económico-social.
El Emprendimiento social es un fenómeno socioempresarial complejo formado por dos realidades: el emprendedor social y la empresa social. ¿En qué se diferencian?
- El Emprendedor Social: es la persona que lleva a cabo una iniciativa de emprendimiento social. Puede crear una empresa o no. Detecta una necesidad o un problema y quiere atajarlo con una idea, un proyecto. Para ello usa de la “innovación social” (otro concepto que analizaremos más adelante), y puede ser desde un activista político (por ejemplo una persona que detecta una injusticia y crea una plataforma on-line para cambiar la ley) o un empresario que monte una empresa socia con ánimo de lucro (analizaremos también a posteriori el concepto de ánimo de lucro).
- La Empresa Social: un fenómeno empresarial complejo que para empezar juega con las mismas reglas de mercado que cualquier empresa tradicional (poniendo un símil, se podría decir que es un equipo de fútbol que juega en una liga y que si quiere jugar debe acatar las reglas del juego, aunque la estrategia y estilo del equipo la marquen con libertad). Su principal objetivo es social, para ello crea un modelo de negocio para que sea sostenible. Quedan pendientes aún temas como la medición de estos impactos, la creación de valor social, la reinversión en la propia entidad, etc.
Por tanto la respuesta a la pregunta de si deben buscarse los beneficios o no, obviamente si tu idea está fundamentada en una empresa social sí. Porque significa que el modelo será autosostenible y su impacto será mayor. Por tanto dependerá cada caso, cada problema y ajustar el modelo a la mejor solución.
Para definir a un emprendedor social, se deben contemplar tres elementos básicos:
Son personas que identifican situaciones injustas que causan la exclusión social de grandes sectores de la población, que por sí mismos no tienen la capacidad de resolver ese problema;
Son personas que identifican las oportunidades que pueden cambiar esa situación injusta y son capaces, con su creatividad e innovación, de crear nuevo valor social;
Son personas que con su acción solucionan o contribuyen a resolver, de manera efectiva, el problema de injusticia detectado y crean un nuevo y estable equilibrio social.
En el periódico inglés The Economist se afirma que el emprendedor social: “es en esencia quien desarrolla una respuesta innovadora para un problema social”. A esta definición se se le debería añadir también que la respuesta que se da debe ser rentable y sostenible.
Los expertos consideran que existen diferencias claras entre lo que hace el emprendedor social en relación al empresario propiamente tal y al funcionario público. Así, uno de los pioneros del emprendimiento social, J. Gregory Dees, plantea que “los emprendedores sociales tienen una misión social explícita en mente. Su principal objetivo es convertir al mundo en un lugar mejor. Ello afecta cómo miden su éxito, y como estructuran sus organizaciones. La mejor medida de éxito para un emprendedor social no es cuántas ganancias hizo, sino cuánto valor social creó”.En respuesta a la segunda pregunta, ¿Cómo actúa un emprendedor social?, el autor plantea que los especialistas derivan, a partir del estudio de casos exitosos, que los emprendedores sociales realizan un conjunto de tareas que le son propias y otorga una especificidad con relación a otros actores sociales y empresariales. En este post, que escribimos hace tiempo puedes ampliar la información sobre el emprendimiento social, y sobre todo descubrir varios casos de éxito en emprendimiento social de los últimos años. Los emprendedores sociales se caracterizan por realizar las siguientes tareas estratégicas:
Crear legitimidad, para sus ideas y planteamientos;
Acceder a líderes políticos, empresariales y del pensamiento, que estén dispuestos a asociarse en proyectos innovadores, para resolver los problemas sociales,
Atraer capital, para financiar sus iniciativas.
Además, los emprendedores sociales, en su condición de agentes de cambio, realizan las siguientes actividades:
Tienen como misión crear y sostener valor social;
Buscan encontrar nuevas oportunidades, para servir a esa misión;
Están comprometidos con un proceso de continua innovación, aprendizaje y adaptación; Opera sin dejarse limitar por los recursos con los que actualmente cuenta. Siempre va más allá;
Rinde cuentas de sus resultados a quienes sirve.
Las seis características que debe tener todo emprendedor social son:
Está convencido de la necesidad de nuevas ideas y propuestas para cambiar el mundo;
Busca incidir en el cambio social a partir de identificar los problemas sociales, que va a intentar resolver con su propuesta;
Se compromete con el problema social que quiere resolver;
Busca interlocutores y apoyos, para hacer realidad su propuesta e iniciativa;
Está comprometido con el cambio, el aprendizaje y la mejora continua;
Siempre rinde cuentas de su acción y del resultado de la misma.
El concurso de emprendimiento social para el desarrollo humano y la lucha contra la pobreza – organizado por la ONG ONGAWA con la colaboración de Creemos Creamos NRG -, busca emprendedores capaces de producir cambios que mejoren las condiciones de vida de personas y comunidades vulnerables.
El concurso tiene el objetivo de incentivar la innovación y el emprendimiento como factores de contribución al desarrollo humano y la lucha contra la pobreza, y apoyar la generación de iniciativas responsables viables económica y operativamente que puedan convertirse en un proyecto de emprendimiento social a largo plazo.
Pueden participar estudiantes y recién titulados de cualquier universidad española, tanto de forma individual como en equipo, presentando un plan de negociocon metas claras y un proyecto de sostenibilidad. La iniciativa ganadora recibirá 5000 euros para arrancar el proyecto. El plazo para la entrega de propuestas termina el 28 de febrero.
El concurso forma parte del Programa Compromiso y Desarrollo (C+D) – impulsado por ONGAWA, Ingeniería para el Desarrollo con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) – que promueve la contribución empresarial al desarrollo humano y la lucha contra la pobreza. En el siguiente documento puedes leer las bases.
Después de la crisis económica de los últimos años, los gobiernos han reducido y en muchos casos eliminado la financiación a ciertas obligaciones, o servicios o minorias, el caso es que algunos ciudadanos han asumido la responsabilidad de buscar medios alternativos para abordar las necesidades sociales básicas, a estos ciudadanos se les denomina emprendedores sociales. El término ‘emprendedor social’ fue acuñado en la década de los 80 por Bill Drayton, fundador de Ashoka, la asociación mundial de emprendedores. Los emprendedores sociales tienen cinco puntos en común:
Exhiben una aversión al riesgo por debajo de la media.
Tienen recursos limitados para lograr su misión.
La meta de los emprendedores sociales en las economías menos desarrolladas, es cumplir con las necesidades básicas como el acceso al agua potable; en las más industrializadas, el legado cultural y la protección ambiental. Una diferencia clave entre los emprendedores sociales y los tradicionales es la manera en que enfocan la innovación. Las empresas sociales innovan en áreas de importancia social y aspiran a construir un profundo cambio social. En vez de intentar mitigar las consecuencias de un problema, atacan la causa de origen. Según Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el emprendedor es autoempleado, con alto nivel educativo, de entre 25 y 44 años y 2% de la población adulta mundial está en actividades empresariales.
Los emprendedores sociales utilizan tres estrategias básicas:
1. Desarrollar un modelo organizacional
Los emprendedores sociales deben implementar una estructura capaz de movilizar recursos y personas. La Fundación Cleveland, por ejemplo, creó un organismo intermediario filantrópico que gestiona las contribuciones de los donantes individuales a través de una junta comunitaria de directivos con conocimiento exhaustivo de las necesidades locales.
2. Iniciar el programa
Definir un conjunto de pasos integrados con un fin específico. Por ejemplo, el Campamento de Entrenamiento para Nuevos Padres (Boot Camp for New Dads) elaboró un programa para hospitales, iglesias, bases militares y organizaciones comunitarias, usando los talleres de padre a padre para enseñar a futuros padres a que se involucren con sus hijos pequeños.
3. Establecer principios
Es necesario que haya lineamientos y valores que permitan la ejecución de los proyectos. Esto requiere la distribución de la información a otras personas que intentan implementar la innovación en su comunidad, hacer que otras organizaciones se adhieran al proyecto y la creación de sucursales. Para generar impacto a gran escala, un emprendedor social debe planear cuidadosamente sus recursos, evaluar detenidamente los riesgos implicados, considerar los resultados esperados, garantizar la aceptación del proyecto entre sus beneficiarios y decidir cuándo debería ampliarse el programa.
StartupBus es una comunidad que funciona mediante invitaciones para los emprendedores. Se nos reconoce por nuestro concurso anual Europeo. Es una oportunidad para conocer personas y hacer Networking al tiempo que se desarrollan nuevas ideas. En diciembre de 2012 StartupBus lanza seis autobuses que parten de diferentes países de Europa, reuniendo a los mejores talentos de todo el continente.
Si quieres una invitación debes convencer a StartupBus España que eres el candidato ideal. También puedes hacer ruido en las redes sociales, así nos daremos cuenta y te invitaremos.
Podrás enviar tu candidatura solamente después de haber conseguido tu invitación. Para ser invitado, debes conseguir tu invitación a través de nuestros colaboradores, repartidos por toda España, pedirla por Twitter, email, Facebook, Teléfono, eventos #ontheroad… ¡Incluso en persona! Además, el equipo de StartupBus España también cuenta con invitaciones para seleccionar a los mejores candidatos y aquellos que reciben invitación obtienen junto a ella 2 invitaciones más para enviar ¡busca a otros #buspreneurs y pídeles que te inviten!
Las invitaciones son limitadas. Además, se evalúan los candidatos conforme se van inscribiendo. Esto quiere decir que una vez llegados a los 30 el autobús se habrá quedado sin plaza. ¡Presenta tu solicitud lo antes posible si quieres asegurarte una plaza en el autobús!
El objetivo de StartupBus es el desarrollo de las personas, en especial los emprendedores, no la creación de empresas reales. De éste modo, los equipos son los que deberán decidir sobre el proceso de equidad, parte del aprendizaje que esperamos inspirar. Por esta razón, no nos tomamos una participación en la propiedad de las ideas / startups y dejamos que los equipos decidan por su cuenta.
Los organizadores de cada país determinarán la ruta que realizará el autobús, así que cada uno tendrá una experiencia única. En el caso Español se recorrerán las principales ciudades: Barcelona, Alicante, Sevilla, Madrid y Bilbao.
En España se harán paradas por los principales centro de innovación y coworking del país. Además estamos legalmente obligados a dejar dormir a los conductores del autobús y la legislación europea exige que el autobús se detenga después de 16 horas cada día.
Las ciudades de Madrid y Barcelona tendrán un toque especial: las dos capitales acogerán los talleres benéficos de StartupBus. Emprendedores de la talla de Javier Echaleku, Francesc Hinojosa, de Eureka Startups; Carlos Bravo o Diego Ballesteros, founder de www.sindelantal.com; estarán a disposición de los asistentes durante 90 minutos
Los talleres consistirán en una presentación de los ponentes invitados aportando sus claves para emprender, seguida de una ronda de preguntas en la que los asistentes tendrán la oportunidad de compartir con ellos vuestras dudas y conseguir las respuestas que necesitan por parte de experimentados emprendedores de éxito. Las entradas están disponibles por 19€ y todos los fondos recaudados se destinarán a ofrecer a los emprendedores la oportunidad de participar en la ruta española de StartupBus, con destino París (Le Web) para elegir la mejor startup del continente a través de nuestra campaña de crowdfunding en la plataforma Projeggt.
Los objetivos de StartupBus España son:
Fortalecer el ecosistema emprendedor de una manera única en España;
Fomentar el desarrollo económico del país;
Unificar todas las fuerzas que existen en España para impulsar el talento;
Fomentar el espíritu y cultura emprendedora;
Dotar de oportunidades a las personas con talento;
Generar espacio y tiempo para crear mediante la colaboración y cooperación;
Generar movilidad y red de Networking entre emprendedores con las mismas inquietudes;
Fomentar la creación de startups;
Fomentar los espacios coworking como el futuro para startups;
Impulsar el reto ¿qué se puede llegar a crear cuando los recursos son limitados?
El aspecto social
Otro de los objetivos de StartupBus España es el impulso de las empresas sociales, aquellas que generan un beneficio económico mediante la satisfacción de una necesidad social.
Por otro lado, el propio StartupBus España compensará al medio ambiente el impacto que haya tenido. Se plantarán los árboles necesarios para contrarrestar las emisiones de carbono generadas durante la ruta
tgl (teaching, giving, learning; en español: enseñar, dar, aprender) es una herramienta online que facilita el desarrollo de economías locales a través de un formato de pueblo virtual. tgl es también el lugar en el que enseñar, dar emprender y aprender generan un nuevo sistema bancario y de comercio, cimentado sobre una red social.
El Pueblo tgl se divide en 5 distritos que son sede de las distintas dimensiones de tgl y han sido diseñados para que los socios se orienten fácilmente. Cada distrito engloba varias zonas que se especializan en determinados servicios y funciones.
zona 1: sector bancario: El distrito de Banca radica en el corazón de tgl. En él se encuentra el L-Banco, que ofrece todos los servicios de un banco comercial ordinario pero sin recurrir al dinero-deuda. El L-Banco cuenta con una serie de funciones que permiten realizar y gestionar los pagos en L y, para mayor seguridad, el acceso a la cuenta está controlado por un inicio de sesión independiente.
zona 2: El Área Personal es la red social de tgl. Los socios crean su perfil Mi-tgl y pueden registrar su empresa u organización como socio de pleno derecho con acceso a todos los sistemas de tgl, incluida la cuenta en el L-Banco.
zona 3: La Zona de Recursos es un centro de medios interactivos construido por los socios de tgl, con contenidos que enlazan distintas áreas de tgl. tgl alberga contenidos audiovisuales producidos por los socios. También puedes formarte como reportero comunitario de tu comunidad y elaborar tus propios contenidos locales de calidad.
zona 4: El Intercambiador es el lugar en el que los socios pueden literalmente aprender y ganar, contribuyendo de forma positiva a mejorar su comunidad local. Los socios reciben L por enseñar y por aprender habilidades, y también por ofrecer su tiempo como voluntarios para colaborar con proyecto o personas.
zona 5: tgl cuenta con funciones únicas que fomentan el comercio entre los socios de una comunidad local, mediante una combinación de L y de €. En el Barrio Comercial, los socios pueden utilizar los comercios, los servicios y el Bazar de Trueque para comprar, vender e intercambiar bienes y servicios.
Todo el contenido albergado en el Pueblo tgl lo añaden o lo crean los socios de la comunidad tgl. Desde una zona, puedes dedicarte a explorar y buscar en el contenido de otros socios o crear contenidos propios que contribuyan a desarrollar la comunidad.
tgl cuenta con potentes herramientas que te permiten ofrecer productos, servicios y trueques, así como crear una tienda o negocio online. Otra importante vía de autoempleo que potencia tgl es la educación. Sabemos que el capitalismo desecha los conocimientos y saberes de muchas personas que no cuentan para este sistema productivo, a pesar de lo mucho que pueden aportar a la sociedad. En tgl apostamos, sin embargo, por el desarrollo de todos los talentos y capacidades de la ciudadanía. Si tienes algo que enseñar, te ayudamos a que organices cursos y puedas obtener además un rendimiento económico de esta labor docente. Y si quieres aprender, también serás premiado por ello.
El emprendedor social que busca crear riqueza en el territorio encuentra en nuestro pueblo formación, voluntarios y capital semilla para facilitar su emprendimiento. El empleo, la oferta de productos y el bien común crecen desde el esfuerzo y la creación de los ciudadanos que deciden emprender con tgl.
Para dinamizar todas estas transacciones económicas, así como la organización de cursos, contamos con nuestro propio banco, controlado no por los mercados, sino por la gente, por los miembros de la comunidad tgl. Emitimos una moneda local, llamada L, libre de deuda y sin intereses, cuyo valor es de un euro igual a una L. Es la primera moneda complementaria del mundo que solo se crea cuando las personas enseñan o aprenden habilidades y conocimientos, cuando participan en proyectos de voluntariado igualmente útiles para la comunidad o cuando se crea emprendimiento social que genera empleo y riqueza local.
Los comerciantes, autónomos y microempresas que aceptan participar en tgl deben ser a la fuerza negocios locales, nunca grandes empresas multinacionales. Dichos negocios aceptan una parte del pago por sus productos y servicios en esta moneda complementaria, que permite que el dinero, tanto las L como los euros, circulen dentro del ámbito local, impidiendo su fuga a lejanos paraísos fiscales. Se trata de estimular la economía local y el intercambio de productos y servicios dentro de un pueblo o barrio.
También contamos con una zona de recursos, donde podemos colgar nuestras propias noticias y vídeos, o lanzar ideas para mejorar la comunidad. Y disponemos además de una red social, en la que los socios pueden colgar sus perfiles personales y el de las empresas y organizaciones en las que participan.
El objetivo de tgl es apoyar la creación de nodos a nivel local. Grupos que funcionen en pueblos o en barrios de grandes ciudades. Por este motivo, tgl España se ofrece a organizar reuniones con grupos locales que estén interesados en montar una comunidad tgl en su entorno.
Impulsores de tgl España
El proyecto tgl fue fundado por The Holistic Education Foundation cerca de Liverpool, Inglaterra. La comunidad tgl cuenta ahora con unos mil miembros en el Reino Unido y, en los ensayos iniciales llevados a cabo en 2011, más de veinte comercios locales aceptaban la moneda L. En la actualidad, el proyecto está ampliando sus áreas de interés con el desarrollo de contenidos audiovisuales de producción local, referentes a eventos deportivos y otras actividades informales de aprendizaje que generan L. En el ámbito internacional, tgl está dando sus primeros pasos en España, Brasil y Australia, y tiene mucho interés por expandirse a otros países.
El grupo impulsor de tgl España está compuesto por el equipo de Noticias Positivas, portal de información alternativa galardonado este año con el Premio BioCultura en la categoría de medio de comunicación digital; el emprendedor social Raúl Contreras, cofundador de la plataforma Nittúa y colaborador de la red internacional Ashoka, y personas particulares, muchas de ellas ligadas a movimientos ciudadanos y a asambleas del 15M.
Hay muchas maneras de montar un negocio, pero no todas revierten de la misma manera en el entorno en que actúan. El emprendimiento social se distingue del resto de iniciativas empresariales porque busca poner en marcha un proyecto innovador que produzca un cambio social específico y duradero. Los emprendedores sociales intentan generar, lógicamente, beneficios económicos, pero estos quedan en segundo plano respecto al objetivo fundamental: generar un impacto profundo allí donde actúa.
¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta este modelo? ¿Cómo puede crecer? La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha organizado esta semana un debate con varios expertos en el tema para arrojar luz sobre estos interrogantes.
"Esta forma de emprendimiento ha pasado en 10 años de ser prácticamente testimonial a ganar visibilidad", introduce Ignasi de Juan, profesor de Innovación Social del MBA en Social Entrepreneurship de la UOC Business School. Buena parte de este nuevo impulso que se la ha logrado dar responde, en opinión de De Juan, al "extraordinario cambio que ha habido en las políticas de responsabilidad social corporativa (RSC) de las empresas". El resultado: el emprendimiento social ha madurado. "Se ha pasado de captar fondos exclusivamente de las Administraciones públicas a lograr otros canales", apostilla.
Nieves Arellano, directora de la delegación madrileña de la Fundación Manpower, coincide en el tirón que han propiciado las empresas al fenómeno. "Percibo en las compañías una mayor convicción en la voluntad de provocar cambios sociales. Otra cosa es que pongan los medios necesarios para conseguirlo", matiza.
Es opinión compartida entre todos los ponentes que contar con medios suficientes para poner en marcha la iniciativa no es suficiente. "Si hemos aprendido algo durante todos estos años es que cuanto mayor es la impronta empresarial de los emprendedores sociales, mejor es la eficiencia en lo tocante a los fines que persiguen", señala Ignacio Aizpún, director general de Atam.
Acompañar en el proceso a los emprendedores sociales, tanto desde el punto de vista económico como profesional, es a lo que se dedica la asociación Ashoka. "Hemos apoyado a 3.000 emprendedores de 70 países, siendo prioritario para nosotros que sus proyectos puedan propiciar un cambio sistémico", dice Elena Correas, directora de programa de selección y apoyo de la asociación.
Otro de los puntos de consenso de la mesa es la gran importancia de las redes para fortalecer y consolidar este tipo de iniciativas. "Para nosotros es una de las partes fundamentales del proceso", subraya Correas. "La decisión sobre cómo quiere un emprendedor escalar el proyecto es clave. Ahí hay que ver si son ellos mismos quienes se tienen que ocupar de su crecimiento o son otros, por ejemplo a través de franquicias".
Pero sacar provecho de las redes no es tarea fácil. "Se está produciendo una transformación brutal de la sociedad a escala global. La realidad es que hay menos recursos, por lo que toca conjugar las conciencias individuales y locales", sostiene Aizpún. Y prosigue: "El problema de trabajar en red es que no sabemos trabajar en red. Eso se debe a que, a lo largo de los últimos siglos, hemos dejado de ser seres relacionales en cooperación, relegando esa responsabilidad solidaria en el monstruo la las Administraciones públicas. Y eso ha tenido su repercusión en las organizaciones, que se han dedicado más a la reivindicación de derechos que a la acción", argumenta.
El valor de la experiencia
Lo importante de toda iniciativa es que tenga buen rumbo. "El emprendimiento social no es incompatible con la profesionalidad. Las iniciativas que vivan solo de las subvenciones no tienen ningún futuro", afirma Enrique Ordieres, presidente de Cinfa. Lo sabe por experiencia: el 80% de los empleados de la empresa que empaqueta y envía la producción de la división de ortopedia de la compañía son discapacitados. "Siempre cumplen", añade al respecto.
La ilusión es uno de los valores clave para que los proyectos salgan adelante. Lo sabe bien Federico Cuenca, gerente de comunicación interna y RSC de Isban. Su firma ha montado, en colaboración con Gestiona Radio, un programa radiofónico compuesto íntegramente por jóvenes con síndrome de Down. "La evolución ha sido espectacular. Hay chicos que han pasado de tener problemas para expresarse a ser capaces de realizar una entrevista entera en directo a un personaje sin la ayuda de un guion". Publicado en Cinco Dias
El término anglosajón Coworking se suele usar cuando nos referirnos a los espacios comunes de trabajo que se usan, por ejemplo, autónomos y freelances que no disponen ni de oficina ni del espacio necesario para trabajar en su propio domicilio. Incluso si se dispone de un área de trabajo propio, el coworking presenta más ventajas que el mero puesto de trabajo, ya que facilita el intercambio de ideas con personas de intereses (trabajos) similares, y da la posibilidad de abordar, desde la cercanía, proyectos comunes.
La web Coworking Spain es un espacio en el que empresas que proporcionan un espacio de este tipo a emprendedores que lo necesitan, pueden mostrarlo. Esto evidentemente tiene un coste diferente en cada caso. Probablemente pensando en que hay personas intentando emprender que en un principio están en una situación bastante precaria, varios gestores de este tipo de espacios han decidido poner en marcha Coworking Spain Solidario.
Los Hubs se crearon para establecer estructuras de colaboración que ayuden a que las buenas ideas que pueden resolver los problemas de nuestro tiempo se hagan realidad. Se crean espacios que combinen lo mejor de una comunidad de confianza, innovación laboratorio, vivero de empresas y el confort del hogar. Un espacio que disponga de todas las herramientas necesarias para poder desarrollar los proyectos mas innovadores, pero sobre todo que sean espacios de encuentro e intercambio.
El movimiento Hub se ha extendido como la pólvora. Hasta la fecha, hay 25 + HUB abiertos y muchos más en proceso de desarrollo, desde Londres a San Francisco, Johannesburgo, Melbourne y Sao Paulo. Se pretende crear una red mundial de comunidades conectadas que permiten a empresas desarrollar vias de colaboración para un mundo mejor.
En el HUB hay gente de todas las profesiones, donde la formación y la cultura se unen por la imaginación y el impulso para perseguir ideas emprendedoras para el mundo. En un HUB las personas deben ver y hacer las cosas de forma diferente.
El Hub Madrid se encuentra en el corazón del barrio de las letras y fusiona lo mejor de una oficina, un café, una sala de eventos y el confort de casa en un nuevo espacio social, diseñado de manera sostenible, para trabajar, reunirte o realizar eventos en una atmósfera de creatividad y colaboración. Toda una planta esta dedicada al coworking, con áreas privadas como salas de reuniones, sala de juntas, sala de coaching, un laboratorio de innovación y una acogedora cocina y biblioteca.
Hay sesiones de puertas abiertas "Open HUB" de lunes a miércoles de 18:00 a 19:00.
Un emprendedor social es el que emprende para resolver problemas sociales y ambientales y que a través de esa resolución puede conseguir "su negocio" Y esto se puede encontrar en todas partes hay países donde lo que se necesita es el desarrollo de escuelas a bajo costo para las poblaciones de escasos recursos, o incluso alguna solución para proveer agua potable a las colonias donde no alcanza a llegar, y otros donde se necesita la inclusión de poblaciones de riesgo, de ex- presos, ex-drogadictos, ayuda a la pobreza, generación de empleos para mayores, etc. todos estos proyectos requieren recursos para materializarse y es ahí donde inician los desafíos para el emprendedor.
Existe el mito de que emprendedor social no debe ganar dinero porque está realizando una labor que tiene como objetivo principal ayudar; sin embargo, se debe tomar en cuenta que existen modelos de negocios que cumplen con la función social y el esquema de rentabilidad sin causar conflictos de intereses, y que realmente si se planteara solo el ayudar no serian considerados emprendedores.
Buscar un modelo rentable de negocio
El primer reto del emprendedor social que busca un modelo rentable de negocio es definir una estrategia que le permita balancear la rentabilidad con el impacto social. El análisis de los beneficios sociales debe ser minucioso; por ejemplo, puedes buscar solucionar un problema ambiental a partir de la reutilización de desechos, sin embargo, quizá el proceso que utilices genere más contaminación que los desechos en sí. Es importante también reconocer que hay temas que no están sujetos a convertirse en modelos de negocios, sobre todo aquellos que estánrelacionados con corregir cuestiones sistémicascomo los órganos de justicia o promover transparencia.
Delimita tu producto
El segundo reto es delimitar un producto, pues no servirá de mucho desarrollar una tecnología que permita convertir el agua sucia en combustible, por ejemplo, si no estás seguro si comercializarás un aparato que lo haga.
Busca financiación
Es bastante frecuente que los propios emprendedores sociales busquen fuentes de financiación no muy adecuadas para sus negocios, pues cuando se acude a una asociación generalmente éstas realizan donativos a organismos sin fines de lucro y cuando expones que se trata de un modelo de negocios se genera un shock, aunque hay que tener en cuenta que ha habido últimamente un boomde proyectos productivos en servicios de salud, educativos y soluciones de vivienda, y que esto ha dado paso a que exista también un mayor número de inversionistas sociales. Una forma de acceder a la financiación dentro de los proyectos de emprendimiento social son acceder a los concursos que buscan identificar las soluciones más innovadoras del mundo que permitan a las comunidades marginadas y excluidas el acceso a servicios financieros confiables. Por ejemplo el concurso que ha lanzado Ashoka y que estará abierto hasta Septiembre: www.changemakers.com/es/Inclusionfinanciera
Había un tiempo en que el sector social era considerado burocrático, inmovilista y de alguna forma puede que lo siga siendo. Pero la figura del emprendedor social está inyectando vitalidad y energía a un sector que está experimentando la mayor transformación de su historia.
El Nobel que recibió Muhammad Yunus en 2006 por su trabajo con microcréditos, a través del banco Grameen, fue una constatación de que las empresas sociales estaban dejando de ser algo minoritario.
Una nueva generación de emprendedores se están animando a crearlas sin ningún tipo de barreras, y no solo eso, talento de primera línea, absorbido antes por la banca de inversión y sus sueldos millonarios, se está pasando a la empresa social.
Hacer una iniciativa social ya no significa limitarse a entrar en el marco de una ONG. Puede ser un negocio o tener un modelo mixto de ingresos también. Las ventajas de la empresa privada se están aplicando a la empresa social. El modelo de donar se está remplazando por modelos que buscan estimular la iniciativa personal en países pobres.
Aquí algunas de las cosas que caracterizan e impulsan las empresas sociales del siglo 21.
1. Modelos de financiación híbridos
Ya no tienen modelos de ingresos definidos. La tendencia está en los modelos de financiación mixtos. Algunas organizaciones como la incubadora de iniciativas sostenibles Enviu combinan proyectos sin ánimo de lucro con proyectos de consultoría para grandes empresas. Su labor se centra en cómo convertir ideas sociales en negocios sostenibles que puedan generar riqueza a largo plazo, especialmente en países del tercer mundo. Iniciativas de microvoluntariado como Sparked cobran a las grandes empresas para utilizar su plataforma mientras que los particulares y ONGs tienen acceso gratuito al servicio.
2. Un perfil cada vez más variado
Ya no es una cosa estrictamente vocacional. Hay emprendedores sociales de todos los perfiles, desde biólogos, antropológos hasta periodistas.
3. La línea entre ganar dinero y operar sin ánimo de lucro se está difuminando
“La tendencia no es si habrá más organizaciones con o sin ánimo de lucro en los próximos años, más bien es como estos dos campos encuentran formas de trabajar y llegar a acuerdos para que no compitan entre sí”.
“Cada vez vemos más y más fundadores sociales que están utilizando un modelo de negocio para alcanzar sus objetivos. Por ello, un fundador social no tiene que dirigir necesariamente una organización sin fines de lucro, y en el futuro vamos a ver muchas más empresas sociales con fines comerciales, además de mezclas entre ambos modelos legales”, explica David Bornstein, uno de los mayores expertos en el tema y autor del libro Empresarios sociales y el poder de las nuevas ideas.
4. La creación de cursos y programas universitarios que apoyan la figura del emprendedor social
Desde hace unos años, New York University opera The School for Social Entrepeneurs, un departamento dedicado a ofrecer licenciaturas y postgrados especifícamente entorno a la empresa social.
No es raro ver fundaciones como el fondo global contra el sida o la fundación de Bill Gates fichar a ejecutivos o profesionales del marketing altamente cualificados. Existe más mobilidad que nunca entre las dos partes.
“Lo que estamos viendo hoy en día es una mayor interacción entre las empresas comerciales y las sociales. Cada vez es más común encontrar personas que han estado trabajando en asuntos sociales o de medio ambiente durante muchos años y que descubren una oportunidad de negocio que puede aumentar su impacto social”, según David Bornstein via Ilustrae.
6. El emprendedor social se mueve por algo más que el dinero
Victor Bornstein define al emprendedor social como alguien que busca cambiar el mundo antes que hacerse millonario:
“¿Cuál es tu principal motivación a la hora de crear tu organización, sea cual sea la forma que toma? ¿Estás tratando de crear medicamentos para enfermedades que afectan a un gran número de personas pobres en el mundo en vias de desarrollo, como Victoria Hale está haciendo con Una Salud Mundial, o estás tratando de dominar el mercado mundial de zapatillas o de moda de pantalones cortos para jockey? Los empresarios comerciales generan todo tipo de cosas. Los empresarios sociales tienen principalmente una motivación con un imperativo ético. Tratan de responder a necesidades urgentes: la cuestión de por qué es primordial”.
7. Capital dispuesto a invertir en estos proyectos
Empieza a haber inversores que también están dispuestos a financiar estos proyectos. Ya no vale solo que el emprendedor esté concienciado, también se necesitan inversores concienciados.
“Boulder (Colorado) es un lugar donde se empieza a extender el concepto del slow money. Hay muchos inversores dispuestos a invertir en proyectos con un fuerte conponente social, como es el caso de Sir Richards”, explica Matthew Gerson, fundador de Sir Richards, una marca de condones que dona un preservativo a Haití cada vez que alguien compra uno de sus profilácticos.
A medida que se normaliza la empresa social, ¿tiene sentido montar una compañía hoy en día que no tenga en mente estos factores? ¿Llegará el día en que no hacerlo será una fórmula segura para el fracaso?
Algunos casos en los últimos años:
Media development loan fund
MDLF es un fondo de inversión creado en 1995 que ofrece financiación a medios de comunicación independientes en países con un historial de represión. Además de dar préstamos, la organización ofrece asesoriamiento para crear negocios sostenibles en torno al periodismo de calidad. Su fundador, el periodista Sasa Vucinic, considera que financiar estos proyectos es la mejor forma para promover la democracia.
Un grupo de emprendedores sociales en Boston cree haber dado con una forma para incentivar a la gente a acudir más a menudo a sus gimnasios (y de paso hacer más ejercicio) con un sistema de incentivos y penalizaciones. Gym-Pact nace a raíz de una de las claves de la economía del comportamiento que dice que la gente encuentra más motivación en las consecuencias inmediatas que en las consecuencias de futuras posibilidades. En este caso, las penalizaciones de no acudir funcionan inmediatamente.
Desde Boulder (Colorado) llega Sir Richard’s, una nueva marca de condones que tiene otra visión sobre lo que significa ser una marca de condones. “Por cada preservativo que compres, se donará uno a Haití. El producto se vende en canales no convencionales como tiendas de ropa y estaremos fuertemente comprometidos con la educación sexual”, explica Matthew Gerson, fundador de la marca.
“Hola, me llamo Cristóbal Colón, vengo de un manicomio, con 14 enfermos mentales y queremos montar una empresa”. Efectivamente, aquel psiquiatra se llamaba Cristóbal Colón y, efectivamente, iba acompañado de 14 internos del Psiquiátrico de Zaragoza. La frase era una declaración de intenciones a un alcalde de una población de La Garrotxa y hoy, 18 años más tarde, esa empresa es La Fageda, la tercera compañía de postres lácteos de Cataluña.
“Rodeado de amigos y familiares que trabajaban en la enseñanza, Eggers empezó a escuchar una queja recurrente. Faltaban medios para dar más atención personalizada a sus alumnos. Este problema era especialmente patente entre los estudiantes inmigrantes que tenían el inglés como segundo idioma. Mientras tanto, como director de la revista literaria más influyente del país, Eggers estaba rodeado de una cantera inagotable de talentosos escritores y periodistas. Pero no había un nexo de unión para juntar estos dos grupos.
Al cabo del tiempo, alquiló un espacio para instalar las nuevas oficinas de su revista. Al mismo tiempo reservó una parte para instalar una academia destinada a ayudar a niños con sus deberes de literatura después del colegio. “Todos los días pasaban por la oficina editores, escritores y periodistas. ¿Porque no aprovechar su conocimiento para ayudar a niños a escribir mejor?” “Unos meses antes de alquilarlo había sido un gimnasio. Los muros estaban cubiertos de colchas. Retiramos todo y descubrimos que debajo había suelos y muros de madera. Uno de mis colegas mencionó que le recordaba a la proa de un barco. Nos preguntamos por qué no convertirlo en una tienda de aprovisionamiento para piratas. Un sitio donde podías comprar todo lo que necesitaba un pirata. Desde una pata de palo, comida para loros, parches para ojos y un teatro del mar que consistía básicamente en una pecera con tres asientos”. En el centro de todo esto instaló un espacio con mesas para enseñar a los niños a apreciar el arte de leer y escribir”.
Numerosas tiendas de este tipo han abierto en ciudades de EEUU, Reino Unido e Irlanda.
Esta red de microcréditos ha logrado descentralizar el proceso de ayudas a través de su plataforma que permite a un particular prestar dinero directamente a proyectos e individuos. La página simplemente aplica la filosofía P2P a los microcréditos. A mediados de junio de 2010, Kiva ha sobrepasado los 100 millones de dólares en dinero prestado. Uno de ellos, por ejemplo, ha sido un diseñador gráfico madrileño que ha prestado 200 dólares a una emprendedora en Tanzania para abrir su propio Café.
“La gente es generosa por naturaleza y ayudará a otros si puede hacerlo de forma transparente. Los pobres tienen muchas motivaciones si les da una oportunidad”, explican desde su site.
“Raül Robert (el fundador de SostreCívic) está poniendo en marcha una alternativa a los modelos actuales de acceso a la vivienda en España que flexibiliza el mercado y frena la especulación. Se trata de un modelo basado en la figura de ‘cesión de uso’ de las viviendas, que combina características de los regímenes de propiedad y alquiler. La cooperativa de uso se trata de una opción más económica que la compra o el alquiler habitual, en la que las personas tienen derechos similares a los de un propietario, sin las ataduras de una hipoteca, la presión por la posible pérdida de valor de la vivienda, o, en caso del alquiler, la revisión continua de los contratos”. (Cita de Ashoka España)
Colalife
Coca-Cola cuenta con uno de los mayores canales de distribución del mundo. Nadie tiene el alcance a los sitios más inhóspitos que tiene esta marca de bebidas. Muchos de estos lugares tienen tasas de mortalidad infantil muy altas, algo que se puede solucionar con medicamentos sencillos. ¿Por qué no aprovecharlo para incluir medicinas o remedios tan simples como sales para la rehidratación en las cajas de Coca-Cola? Esto en resumidas palabras, es lo que hace Colalife, una iniciativas ideada por Simon Berry en 1988 pero que dejó en la recamará hasta el año 2008, cuando escribió sobre el tema en su blog. Actualmente la iniciativa está en funcionamiento y sigue trabajando para implantar este proyecto. Coca-Cola se está involucrando en el proyecto en colaboración con algunas embotelladores.
Magnús Scheving ha creado una franquicia multimillonaria alrededor de LazyTown, una serie de dibujos animados que promueven hacer deporte y una buena alimentación entre los niños. LazyTown ha logrado combinar un fuerte caracter educativo con generar un negocio sostenible con el objetivo de hacer que el ejercicio y la comida sana sea algo apetecible para niños. Aunque su inclusión en la lista puede ser discutible, lo social ha estado presente desde el principio.
Flattr
Flattr es un sistema de micropagos que permite a los usuarios recompensar a creadores de contenido en Internet pulsando un botón de la misma forma que pulsas ‘me gusta’ en Facebook. Su fundador, Peter Sunde, es un emprendedor social y programador que saltó a la fama en 2003 por ser uno de los creadores de The Pirate Bay, el mayor buscador de Europa para descargar material pirateado.