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lunes, 8 de septiembre de 2014

Emprender en la musica



Los servicios de música sobre demanda como Spotify, Deezer y Apple Beats, cada vez ganan más terreno en la industria, mientras que las ventas de discos compactos y la facturación por canciones en formato digital van en picada. 

De acuerdo con un estudio de Nielsen, en el primer semestre del 2014, las ventas de discos compactos cayeron 14.9 por ciento y la facturación por canciones en digital disminuyó en 13 por ciento. 

En contraste, durante el mismo lapso los melómanos escucharon 70 mil millones de canciones en línea, cifra que representó un incremento del 42 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2013. 

De este total, las reproducciones de audio sumaron 33.6 mil millones y las de video 36.6 mil millones, y presentaron aumentos del 50 por ciento y 35 por ciento, respectivamente, año contra año. 

“Con más de 70 mil millones de canciones en streaming, este segmento continúa ampliando su participación en la industria musical. Esto indica que hay un fuerte interés en comprar y consumir música por esta vía”, comentó David Bakula, vicepresidente de Entretenimiento en Nielsen.

Apple y Google recientemente adquirieron compañías que ofrecen este tipo de servicios. La firma de la manzana compró Beats por 3 mil millones de dólares y Google optó por Songza, por la que pagó 15 millones de dólares. Twitter estudia la compra de SoundCloud y Amazon incorporó Music Prime como un valor agregado para los clientes de su servicio Prime.
La música no sólo cambia de estilos a través del tiempo. También lo hacen los formatos en los que se escucha. De discos de baquelita al casete y al disco compacto, la era digital también ha sido testigo de su propia evolución. 
No sólo han aparecido alternativas al MP3 con mayor calidad de sonido, sino que hoy es posible escuchar música sin tener que descargarla ni ocupar espacio en el reproductor de música.
Los cambios han quedado demostrados en el último informe de la consultora Nielsen, Mid-Year Industry Report, que analiza la cantidad de canciones escuchadas en los diferentes formatos disponibles en el mercado estadounidense y que, a pesar de tener una contracción de 3% respecto de los primeros seis meses del año pasado, muestra la consolidación del streaming y el resurgimiento del vinilo.
El mercado americano es el primero en mostrar movimientos que marcarán los futuros escenarios en que se moverá esta industria, reafirmando que la música digital ya no sólo vive de descargas, sino también en línea.
MÚSICA POR SUSCRIPCIÓN
Los servicios de streaming de música son, hoy en día, la principal forma de acceder a la música digital. Esto, gracias a la suma de dos importantes actores: los que ven videos de música por internet y los que usan sistemas de audio, ya sea a través de radios digitales, o bien sistemas que permiten acceder a una gran cantidad de canciones disponibles en la red pagando una mensualidad.
Este modelo de música, llamado “on demand”, es el que se ha convertido en el más popular, y ha hecho que la experiencia de escuchar música sea más personal. Los usuarios ahora hacen sus listas de canciones y las comparten a través de iTunes, Spotify o Deezer, algunas de las empresas disponibles.
De hecho, el formato de álbum es el más afectado. Independientemente del formato, las ventas de álbumes cayeron 14,9% respecto del año pasado: los álbumes digitales cayeron 11% y los discos compactos, 19%.
En contrapartida, los sistemas de streaming aumentaron 42%. En los seis primeros meses del año, los estadounidenses escucharon más de 70 mil millones de canciones en los diferentes sistemas de música por internet.
Esto ha despertado el interés de diferentes marcas del mundo de la tecnología para adquirir servicios de música e incorporarlos en sus propiedades. Amazon, por ejemplo, lanzó un sistema de streaming gratuito para los suscriptores de su servicio Amazon Prime, usado para contar con envíos más rápidos, acceso a películas y almacenamiento en la red, entre otros.
Apple anunció la compra de Beats, la marca de audífonos creada por el rapero Dr. Dre, que desde 2013 poseía también un sistema de streaming, cuya tecnología se incorporará a los servicios de Apple. Hace unas semanas Google compró Songza, un sistema similar a Spotify, con menor relevancia dentro del mercado (sólo costó 39 millones de dólares), pero que de todas formas esperan utilizar.
CANTANTES SIN VOZ
Uno de los problemas del streaming musical son las dificultades para generar ganancias en la industria musical. Según una encuesta de la consultora Midia, el 25% de los usuarios no está dispuesto a pagar por un servicio de suscripción de música, porque actualmente ya lo pueden hacer gratis, principalmente a través de YouTube. La cifra se eleva a 34% en países latinoamericanos, por lo que, en este caso, el modelo de negocios sólo se adscribe a la posibilidad de colocar publicidad antes o durante la reproducción de dichas canciones.
Es lo que han hecho servicios como Spotify, que posee un servicio de pago -con 10 millones de usuarios-, pero también uno gratuito, que tiene limitaciones, incluida la colocación de publicidad entre canciones. Aun así, sólo el 7% de los consultados por Midia dice que contrataría estos servicios para evitar los avisos.
DE COLECCIÓN
La venta de vinilos es otro de los formatos en crecimiento, según el reporte. Si bien sólo se vendieron cuatro millones de unidades, comparados con los 2,9 millones vendidos hace un año, el aumento es de 40%. Y si bien ya se sabe que los CD están a la baja, si se comparan con los álbumes digitales, también se siguen vendiendo más por un margen estrecho, lo que habla de que, en realidad, el público que hoy quiere un disco completo prefiere el formato físico, por su valor de colección, por sobre la comodidad de escucharlo. 
De hecho, el alza del vinilo también responde al afán coleccionista. Según la Industria Británica Fonográfica (BPI en inglés), 3,7% de los que compran vinilos no posee un tocadisco. Además, dentro de los 10 discos más vendidos del semestre en Reino Unido estuvo Abbey Road, de The Beatles, editado hace casi medio siglo.

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