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domingo, 25 de mayo de 2014

Televisión interactiva, un problema y una oportunidad para los canales



Ver un partido de fútbol y cambiar la perspectiva de la cámara como si estuviésemos jugando a la consola, acceder a las estadísticas de un determinado deportista a tiempo real mientras disfrutamos de un partido, participar en una tertulia a través de encuestas o preguntas de opinión e incluso decidir el rumbo que debe tomar un determinado programa son algunas de las posibilidades que ofrece la televisión interactiva, un fenómeno incipiente en España pero ya existente y factible en muchos más hogares de los que podría parecernos.

De hecho, en España existen entre 3 y 4 millones de televisores que permiten la interconectividad y algunas fuentes hablan incluso de 5 ó 6 millones, aunque no todos están en disposición de manejar tecnología ‘Hbb tv’ (Hybrid Broadcast Broadband TV), que es la que ofrecería una mayor experiencia de usuario en el sentido de mezclar televisión e internet.  “La ‘smart tv’ permite al consumidor acceder a una serie de contenidos en red a través de aplicaciones, pero la experiencia está disociada de lo que emite un determinado canal de televisión. El modelo híbrido, sin embargo, permite asociar el visionado de una determinada emisión con una experiencia interactiva, que puede ser el acceso a un contenido adicional, la participación a través de una encuesta, una plataforma de comercio electrónico… pero siempre relacionado con el visionado”, explica Francisco Asensi, director de Endemol Beyond.

En la actualidad, la televisión interactiva cuenta con tres escenarios Hbb tv, Smart tv y navegador. En los tres escenarios el dominador del mercado es diferente. En la smart TV el dominador es el fabricante (Samsung, LG, Philips…), en la ‘Hbb tv’ el radiodifusor (los canales de televisión) es el protagonista y en el navegador son los actores tradicionales de internet. Aunque la ‘Hbb tv’ hace referencia a un modelo más completo de interactividad, en la actualidad se está imponiendo el modelo ‘smart tv’ debido a la inactividad de los radiodifusores. “Lo que está pasando es muy parecido a lo que sucedió con la telefonía. Antes de llegar el iphone, los dominadores del mercado de la telefonía eran los operadores, mientras que al llegar el primer smartphone, los fabricantes empezaron a vender sus propios contenidos sin contar con el operador, que pasó a un segundo plano”, explica Javier Clarke, director Mobile y New Media de IAB España.

En el caso de la televisión interconectada, los operadores serían los canales de televisión, que son quienes dominan de momento el mercado a través de sus contenidos y financiándose con la publicidad. Ni Samsung, ni Philips, ni LG tenían hasta ahora un papel relevante en la explotación publicitaria de la televisión porque se limitaban a fabricar televisores. Sin embargo ahora, al igual que ocurrió con el smartphone, la smart tv empieza a vender junto a sus aparatos sus propios contenidos a través de aplicaciones que vienen instaladas de fábrica. “Hay una autopista para que la gran masa de audiencia deje de ver la televisión convencional y empiece a consumir contenidos a la carta suministrados por los propios fabricantes”, explica Javier Clarke. De la noche a la mañana, un mercado controlado por dos empresas (A3 Media y Mediaset) ha pasado a competir con cientos de empresas que ofrecen contenidos a través de sus aplicaciones. Para cualquier generador de contenidos tener una web adaptada al móvil ya no es suficiente, ahora hay que tener una web adaptada a Internet. “Si los canales de televisión no hacen los deberes y apuestan por los contenidos interactivos dando un valor añadido a sus productos van a perder cuota de mercado porque le están regalando todo el protagonismo a los fabricantes, por eso el ‘Hbb tv’ es tan importante”, explica Clarke.

De dónde venimos, a dónde vamos

Quiero TV fue a finales de los 90 el primer intento de interconectar la televisión con la red, aunque no consiguió tener éxito. Un segundo intento fue MHP (Multimedia Home Platform), apoyado por la UE y el Ministerio de Industria en España, pero que también fracasó porque fue difícil de entender por el consumidor y porque encarecía el coste de los dispositivos que se utilizaban para acceder al TDT en aquel momento. En 2008, los fabricantes se dieron cuenta de que la mejor solución para conectar la red con la televisión era que los propios aparatos pudiesen conectarse y empezaron a incluir en ellos tecnología para hacerlo.

Estos primeros dispositivos fueron muy limitados, pero evolucionaron muy rápido hasta convertirse en el modelo ‘smart tv’, que trata de ser un modelo análogo al ‘smartphone’ a través de distintas aplicaciones y un portal del fabricante que las ofrece. En 2010 aparece un modelo híbrido, ‘Hbb tv’, que impulsan los propios radiodifusores, sobre todo las televisiones públicas europeas, que querían evitar la intermediación de este portal del fabricante optando por un botón directo, el famoso botón rojo de algunos mandos, que activa los contenidos interactivos durante la retransmisión de un programa determinado. Este es en la actualidad el modelo interactivo más avanzado – aunque no el más explotado – puesto que “podemos añadir toda la riqueza y la profundidad que a día de hoy da la web a una emisión de televisión”, explica Asensi.

Todo un mundo de posibilidades interactivas

Que el usuario tenga control sobre la emisión significa que el usuario puede avanzar y retroceder a través del programa, una funcionalidad que hoy ya ofrecen algunos productos de cable y que en el futuro podrán hacer todos los usuarios. La gran cantidad y variedad de datos que ofrece la web aplicada a una emisión nos permite obtener estadísticas durante un evento deportivo, pero también nos puede servir para conocer la filmografía de un determinado actor o director o el perfil de un entrevistado, por ejemplo. Además, nos permite interactuar con un determinado programa aportando nuestra opinión o incluso decisiones relevantes, por ejemplo en un ‘talent show’, a tiempo real y sin necesidad de emplear otros aparatos.

El concepto lineal de parrilla de televisión seguirá existiendo en la televisión interactiva por una cuestión de funcionalidad, para no abrumar al usuario con la obligación de decidir constantemente, pero podrá ser modificado a gusto del consumidor. “Lo que está apareciendo en el mundo de la televisión conectada es el  ‘recomendador de contenidos’, que ofrece programas en función de las preferencias y los gustos del usuario y evita que este se pierda dentro de la multiplicidad de la oferta”, explica Francisco Asensi.

Educar al usuario

El crecimiento de la adquisición de televisores interconectados es continuo y cada año supera valores de dos dígitos, del 15 ó 16%. El problema que se plantea es que el usuario debe descubrir las posibilidades del televisor y empezar  a utilizarlo y aquí es donde aparece la barrera, porque el target del consumidor de televisión convencional es muy variado y no siempre domina este tipo de tecnologías. De aquí que este usuario necesite un proceso de aprendizaje y un tiempo de adaptación. “A día de hoy, la televisión tiene todavía un ‘efecto lámpara’, de modo que siempre está encendida aunque no se esté atendiendo. Esta filosofía es opuesta al ‘contenido bajo demanda’ (VOD, vídeo on demand), que es el que predomina en la smart tv y que implica que el usuario se sienta a ver un contenido determinado. En todo caso, existe un informe elaborado por IAB que dice que el 38% de la gente que conoce la tele conectada deja de consumir la televisión tradicional”, asegura Javier Clarke.

En el caso de la ‘Hbb tv’, el problema es doble. Por un lado, se trata de un sistema poco explotado por los canales y por otro, muy poco difundido, de modo que los usuarios muchas veces no saben que disponen de contenidos añadidos. Hace años, el sector audiovisual impulsó, junto con la administración, una labor de divulgación respecto a las posibilidades de la televisión interconectada e incluso se propuso un logo, un sello identificativo en las televisiones que ofrecieran TDT híbrida. Sin embargo, esta idea se ha ido abandonando y los canales convencionales han tenido que tomar la iniciativa, con los canales públicos a la cabeza, como RTVE con el botón rojo.  “Creemos que debería haber más incidencia en la divulgación de estos servicios adicionales cuyo descubrimiento por parte del usuario es a menudo casual”, concluye Francisco Asensi.

En efecto, la opción Hbb tv está muy poco desarrollada salvo RTVE, que implementó su interactividad durante la etapa de Francisco Asensi como director de Innovación y Desarrollo de Negocio Interactivo de RTVE. “A día de hoy, la oferta interactiva de Clan Tv es un referente en Europa porque no hay nada parecido con contenido infantil”, añade Javier Clarke, quien asegura: “Si los canales no explotan el Hbb tv el Smart Tv se lo va a comer”.

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