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viernes, 23 de noviembre de 2012

Factores que influyen en la mala administración de nuestro tiempo



La administración del tiempo debemos entenderla como una manera de ser y una forma de vivir. Hoy en día se puede considerar el tiempo como uno de los recursos más importantes y críticos de las personas. El tipo de profesión y el puesto de trabajo es lo que realmente condiciona nuestra actitud ante el tiempo. En este blog hemos comentado varias veces lo complicado que es gestionar el tiempo para un joven emprendedor... sobre todo porque llevamos mucho tiempo en nuestra vida echando la culpa de nuestra falta de tiempo a los demás, es decir, siempre justificamos nuestra falta de tiempo "el teléfono no deja de sonar", "mi jefe quiere todo lo antes posible","soy a la que más trabajo mandan", etc.

De esta manera parece que la culpa de nuestra falta de tiempo la tienen los demás, sin darnos cuenta que no es otra cosa que nuestra mala organización. Y si emprendemos no podremos echar la culpa de nuestra mala gestión a nadie que no seamos nosotros mismos. Así que ahí van unos consejitos que nos ayudarán a gestionar mejor el tiempo.

En el uso del tiempo cotidiano se debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:

-   Metas y objetivos: Enumerar las metas diarias en periodos establecidos de tiempo. Definir la prioridad y el objetivo de cada actividad. Poner fecha de inicio y fecha final en cada objetivo.

-   Visión de conjunto: Hay que tener una visión conjunta de las tareas que estamos realizando, no sólo centrarnos en el tiempo inmediato, sino tener en cuenta los objetivos de futuro y eso va unido a nuestra dedicación diaria.

-     Los problemas: Hay que intentar no tomarse muy a pecho los problemas que puedan surgir si aún no han surgido, ya que según la ley PERLS:

-       El 40% de las cosas que nos preocupan no llegarán a ocurrir.
-       El 30% ya ha ocurrido y no tiene sentido preocuparse.
-       El 12% son problemas de salud.
-       El 10% son preocupaciones diversas que se anulan entre sí.
-       Sólo el 8% merece nuestra dedicación. Hay que preocuparse por este 8% y buscarle solución. Lo demás ocupa tiempo y nos lo hace perder.

-      El interés: Según el interés que pongamos en realizar una tarea, seremos más o menos eficaces. Según la ley de YERKES-DODSON: "La productividad crece con el interés que pongamos en hacer algo. No es necesario excederse en las prisas, hay que buscar un equilibrio, ya que todo lo que hagamos por encima del punto óptimo, hace disminuir de nuevo la productividad".

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